19 mar. 2014

61 escopeta


Una pecera con varios bichos acuáticos y una víbora grande. El agua está estancada y hay verdín. Afuera inexplicablemente hay dos lagartos overos mirando la pecera. Los llamo y me siguen como perros. Uno me alcanza y me muerde. Lo dejo para ver si duele. Duele. Tiene los dientes torcidos y en un sector, trastos de ortodoncia retorcida. Es evidente que ha abandonado el tratamiento. Agarro una lapicera Parker y se la meto en la boca para que afloje. Los bichos de la pecera agonizan y no se sabe bien por qué.
De un parlante con forma y tamaño de dedal de costura, salen las palabras del poeta enano, que comienza a recitar su hit: Hélade
Brain storming, marketing, tu muerte
Focus Group, feedback, la muerte
Chill out, acting, de muerte
Home banking, compliance, la muerte del padre
microdancing, premium, vip, mucha muerte.
Como le decía, ahora el señor quiere ser poeta ¿y? ¿Qué le parece?
Mm… no sé, no sé, más o menos. Como medio ñoña. No se, no me cierra. Usa la palabra “Hélade” ¿de qué se las da? ¿qué quiere decir? ¿Por qué no pone… “helado”?
Es que hélade suena bien y es algo de los antiguos griegos…
¿ve? Ni usted sabe correctamente el significado, la usa de snob.
¿snob?
Si, como que le fascinan las cosas que están de moda.
Pero ¿los griegos están de moda?
No se, no se, usted se quiere hacer el piola y mucho no le da. Todo lo suyo me hace ruido y en un punto, me revienta. Lo odio.
Bueno, entonces escuche esta:
Mi teléfono es un “smart phone”: cuando la charla se pone muy bodria o muy larga o ambas cosas, decide cortar. Suena un pitido y corta.
En la entrada al country, barrio cerrado, club de chacras, el vigilante, hombre rudo fuerte y armado con un escopeta, le teme al abogado enclenque, fofo y lechita que lo tiene cagando. Oh! Tu, vigilador ¿por que eres tan pelotudo y cagón?

Bueno, la cosa está así: jueguele al 61 todo lo que tenga y si en el colectivo la máquina que cobra le dice: indique su destino, dele un cabezazo tucumano y explique que con ese tema no se jode.