23 abr. 2013

70 Muerto sueño


Usted sigue cumpliendo años sin parar. Los cumple, da vueltas alrededor del sol. Convoca a “sus seres queridos” a festejar este gran logro suyo. Pero aparentemente festejar sale una guita y una vez más, está en la lona, andando mal y sin vento, solo le queda apostar otra vez a la quinela, a ver que sapa. Revisa su afectadísimo bolsito andinócrata con escuditos y encuentra una plancha de Kalkito´s, algo de Kellog´s masticado y hecho papilla y una foto de su bebé, que por cierto, aún no tiene nombre. Sigue buscando, y saca pelusas, panaderos abrazados y un billete de 3 Lecops ¡Listo! Corra insensato ¡corra a apostar! Alto, alto, momentito… ¿y el número? Ah, ah, ah, ahí, ahí, lo de siempre… me mataste, otra vez me agarraste.
Comienza a caminar confundido, buscando el boleto para viajar al otro lado y con un golpe de suerte, descubre la entrada a la “Primer convención nacional de críticos de cine nacional de películas sin Darin y sin Franchela”… Escucha los primeros comentarios y siente el castañazo en la nuca. Listo.
Se le arma se le forma una demostración de monopatín para un niño y una niña. Una serpiente gira a toda velocidad y amenaza a los presentes. Alguien tira gotitas de algo en las caras del público. Dos escorpiones caen de una espalda cuando se agita la remera.
Juana de Areco dice: Tener de más, y no verla, es como la homeopatía ¿no ves que yo tengo toda la sangre en los pies?
Por el pasillo una especie de secta de gente que estornuda gelatina, balas de plata y casquillos delibera como una reunión de consorcio.
Hay un señor que siempre tiene palos o caños en las manos cuando habla y no puede explicar para qué. Le pongo de ejemplo que si yo agarro una metralleta él también se pondría un poco paranoico.
Nadando desnudo en una pileta interior en una fiesta dice: los actores son muy volubles a las críticas y a nadie le interesa su reflexión entonces usted se enoja y se pone unas rodilleras color escarlata.
La mujer Pampita lo deja tocarla y ante su sorpresa por el tema cutáneo le explica que un familiar biólogo marino ha agregado en la cadena de ADN, genética de orca. A ella ¿se entiende? Usted tiene una piel horrible.
Un jugador de pelota Olmeca se deja ganar siempre al final para evitar el sacrificio. Se lo cuenta en una cabina de teléfono de arena húmeda parecida a la Sagrada Familia. Los otros Olmecas sospechan algo, no puede ser que siempre afloje en la última jugada.
Escucha los aplausos de los fanáticos y se incorpora babeante y afiebrado. ¡Tiene el número! Corre como si no tuviera dedos en los pies por haber sufrido una amputación por congelamiento en una visita al polo. Llega a lo de Bocho y Nela y pide ¿el 70? ¿queda el 70? Claro dice Bocho, y este wiskacho va por la casa, petiso.
Mañana regalos, renuncias y riffs porr doquierr.