21 mar. 2012

26 La Misa

Pasan más días, muchos más días y usted sigue ahí, con sus cositas miserables, más muerto que vivo, pagando su obra social para estar “cubierto” por si le agarra el cáncer o la lepra. Luchando por sostener su monoambiente semiamoblado.

Le recuerdo que solo va a postergar lo inevitable, no veo para qué sigue dilapidando su dinero. Usted va a morir, si, nada podrá evitarlo (yo no por que soy inmortal y tengo súper poderes.) En fin ¿en qué estábamos? Ah, si, necesita el número para poder generar algún tipo de ingreso y seguir pagando la oferta cultural, los vinitos raros y su disfraz amanerado.

Sale a caminar, por la cintura cómica del sur, digamos por el Camino Negro y observa un centro evangélico Pentecostal disidente cristiano de los seguidores de Rüne, un apóstol que estaba en el grupo de Jesús pero como faltó a un par de reuniones y a otras llegó tarde fue borrado de la historia, pero él estuvo allí, él se bancó todo desde el principio. Incluso lo despellejaron vivo y lo tiraron a una fuente con pirañas. En fin, una injusticia. Desde aquí nuestro pequeño homenaje a… Rüne, el apóstol impuntual.

Perdón, perdón, perdón… ¿de qué está hablando? ¿qué le pasa? ¿nadie controla esto?

Es que me da bronca lo de… Rüne.

¡Por dios! ¿Puede dejar de decir ese nombre con esa pronunciación tan irritante?

Es que se pronuncia así por la diéresis… Rüne. Creo que es escandinavo.

Bueno, bueno, ya está, ya lo dijo ahora siga por favor.

Es que ahora me acordé lo de… la poesía… justo hoy que es el día mundial de la poesía…

¿Qué poesía? No empiece…

Nada, eso, nada, eso. Que tengo unas poesías ¿quiere que se las recite? ¿O prefiere que se las lea?

Ah, lo de la poesía… no se, no se ¿es necesario? Preferiría lo del número, pero bueno, bueno, no ponga esa cara de huerfanito, a ver, diga una… poesía. Y cortita por favor, que nos come el león.

¡Gracias! Ahí voy…

Llueve, y alguien está diciendo "llueve". Si me equivoco

contradíganme con amor, porque con amor digo.

Si erro pónganme maestros, que luego yo les enseño,

porque con amor hago.

O ustedes, ¿por qué creen que llueve; porque hace falta?

¿creen que llueve porque sí? ¿por qué carajo creen que

llueve?

Llueve; y no sólo eso; la verdad es que hay un montón

de gente diciendo "llueve".

De a uno empiezan a notarlo, y no lo pueden evitar,

simplemente dicen "llueve".

Porque llueve.

Si me equivoco contradíganme con amor, porque

con amor digo .


¿Y? ¿qué tul?

No está mal, no está mal ¿es suya?

No, no, es de Vicente Luy

Ah, ya me parecía. No podía ser suya. Bueno ahora sí, continúe.

Se mete en el local religioso y comienza a escuchar al balbuceante. Está contando algo del versículo 45 y de Aaron que engendró a Josué, y así. Repentinamente y lejos de desmayarse, le grita a máxima potencia: ¡Aguante… Rüne, el apóstol impuntual! Recibe varios castañazos en la nuca de los tipos de seguridad y cae fulminado.

Ahora sí, se le arma se le forma un casino de mutantes en Trípoli en el que se apuestan fideitos con forma de países. Una anciana desdentada imita a Serrat con mucha reverberancia y unos pedales “cry baby o wa-wa”. Los utiliza con mucho criterio.

En el hombro de un crupier descansa una urraca taimada que no se decide a irse. Un jugador obtiene un cucurucho del que salen cosas que no sirven: tapitas usadas, billetes del Estanciero, cospeles de Entel, ballenitas rotas, un roedor de color naranja, un bloque de bexio y un tamarindo colombiano con un escarbadientes clavado en el polo norte.

Se arrastra cuervo a tierra por la alfombra de lija y vidrio molido y se incorpora todo ensangrentado en la mesa de apuestas religiosas. En una pantalla sale una propaganda con rockeros famosos que te exigen que bajes el puto volumen de la música de ellos mismos ¿qué?: Se abre el cierre de una carpa en la que tres cretinos escuchan a los Redonditos, entonces se asoma el Indio Solari y les dice: escuchen hijos de puta, estoy en la carpa de al lado ¿es necesario que escuchen tan alto? ¿qué tienen un tornillo en los oídos? ¡Los odio!

Abra los ojos lentamente y confirme que no lo vigilan los alcahuetes de Jehová. Finja una posesión y temblando entre convulsiones gane la puerta… ahora ¡a correr! A la cosa de canela, todo al 26. Mañana, azafrán, pimentón y nuez moscada.

12 mar. 2012

Últimos nuevos primeros finales más argumentos para no ir The Wall a ver a ver


La entrada es un robo a mano armada, solo ricos del tercer mundo compradores de espejitos de colores pueden gastar esa suma en una noche de amontonamiento humano.

Estacionar cuesta 150, 200 pesos y te los cobra un policía caracterizado de barra de River.

Llueve, está pesado, hace calor y frío. Llueve, sale el sol, se hace de noche, llueve, para, llueve, graniza, llueve.

Mejor quedarse en casa acostado en silencio mirando la tele apagada.

Hay que vestirse, agarrar las llaves, el celular con Internet, la billetera con mucho dinero, el paraguas, la remera de The Wall, los pañales, etc.

Es The Wall, el peor y más bodrio de los discos de este grupo.

Lo trae Antonio de la Rúa, co-responsable de los asesinatos de Diciembre del 2001, algo que el “señor comprometidoWaters debería saber.

El tipo es medio monstruoso y se parece a Richar Gere si no se hubiese hecho budista. Richar Gere se hizo budista, o sea, si Waters se hubiera o hubiese sumado a lo de hacerse budista estaría igual de bien que Richar Gere, que no te come ni una porción chica de blanco de pavita. Cuando pide agua mineral pide que le traigan el gas aparte en un platito.

La vehemencia con la que defienden el show los que fueron es muy sospechosa: “…es una experiencia inolvidable, única, es de esas cosas que te las vas a acordar para siempre, hasta en tu lecho de muerte! Hubo explosiones, luces de colores y un volumen bestial, el tipo además es una masa, un genio, un cerebro, en una parte se puso anteojos negros, no te lo podés perder, de verdad, es la guita mejor gastada de toda mi vida. Turbio, muy turbio.

Es un hincha pelotas que opina de cualquier cosa, menos de Antonito de la Rúa.

Es como el Phil Collins de Génesis. Tuvo que esperar a que Syd Barret le dejara el lugar.

Vino a por nuestro dinero (el de ustedes, yo no tengo) nuestra carne (la de ustedes, yo soy ovolactovegetariano) nuestras mujeres (las de ustedes, yo soy puto) y por nuestra agua (la de ustedes, yo tomo solo alcohol, aunque no en estos días. Igual estoy bien, estoy bien, estoy tranquilo. Ya casi no veo insectos ni tengo pesadillas ¿qué tengo en la cara?)

Hay que estar parado durante largas horas rodeado de energúmenos que cantan mal en inglés sin entender muy bien las letras: güidon nidnou eduqueiyon! Güidon nidnou srou controool!! Ticher, tatarataraaa!

Es the wall, que ya era una ñoñería en los ochenta, y es lo mismo pero peor.

Lo trae el hijo de remil puta de Antonio de la Rúa.

En algún momento hay que dejar de ser espectador de cosas.

Es ¡The Wall! ¡El muro! ¡Ahhhhhhhhh!!!

6 mar. 2012

16 Anillo

Usted es piola, tiene onda, es copado, alternativo, ecológico, ovo lacto vegetariano, palermitano, es experimental, reciclador, lee en inglés, va al cine a ver los ciclos más insólitos de la cartelera, asiste al teatro, toma drogas de manera recreativa y moderada, prueba vinos ricos especiales, es traductor, tiene un trabajo “interesante”, una casita de fin de semana en el lugar más más, viaja a lugares raros, es “bizarro”, un “personaje”, y la mar en coche, pero ¡atención! por algún motivo inexplicable es también MONOGAMO, ferviente militante de una invención ajena, el resultado de un brainstorming de curas y rabinos de ultra derecha. Monógamo con ganas. El Papa estaría orgulloso de usted. Su plan, por llamarlo de alguna manera, es tener relaciones sexuales con una única persona durante los próximos 40 años. Con todo respeto amiguito, tan tan tan piola no es. Nadie lo obliga, usted es MONOGAMO por voluntad propia.

Entonces y como de costumbre niega todo y decide que tiene que apostar una guita; si es cierto que usted es MONOGAMO y no tan piola por lo menos tiene que tener un dinero que lo haga reconfortarse y sentirse especial y guitudo.

Necesita el número y como está con poca paciencia, se pega con un fierro en la nuca y cae en cámara rápida en una bici-senda. Se le arma se le forma una voz humana que le dice:

“Nunca soñé llegar a donde estoy”, mientras mira un cartel horrible que le da la bienvenida a Gerli. Y no, efectivamente esa localidad no aparece ni en sus peores pesadillas. Tal vez Glew o Wilde.

Buki juega con su anillo poderoso y susurra: El problema es que tengo los ligamentos cruzados. Luego suena Surrealistic pillow en la casita del Manzano histórico y un grito se escucha en la quebrada: Tolerancia 0 para la música funcional ¿funcional para quién hijos de puta? ¡Apaguen todo!

Una frente humana con dos orificios de salida de una misma bala, uno rojo y uno azul; un camino para camiones que se presionan para pasarse moviéndose para los costados, solo tienen cabinas sin cajas. L tiene un bebé medio marrón con rulos. Le pregunta de quién es y le dice: “nunca se sabe realmente”. Luego, usted dice si puede decir que es suyo y ella le contesta que si quiere está bien. Después desaparece y cada uno va en su auto. Agarra un camino que es evidentemente el único posible. La superficie cambia a pasto y ve las ruedas colear y girar. Llega a un lugar y la llama para que vaya y lea el cartel que tiene letras armadas por insectos súper inteligentes: “¿Se os ha ocurrido una idea magnífica con la que soñáis escribir un libro? No corráis en llevarla a la práctica: no hace falta, pues podéis estar seguros de que, tarde o temprano, a algún otro se le ocurrirá la misma idea… y hará de ella un uso perfecto”. Los insectos se dispersan y preparan la siguiente idea.

De un frasco sale un cachorro mitad extraterrestre y mitad dinosaurio, bastante asqueroso. Dos personas acercan el dedo para saber si muerde. Usted no se anima y dice: ya probaron y no pasa nada, yo me voy a comprar un martillo nuevo.

Resucite lentamente, esquive a las ciclistas hermosas que circulan con cara de estar pedaleando en Amsterdam y pídale a alguna que lo lleve en el manubrio, exhibiendo lo suyo. Preséntese en la casa de quiniela de Bocho y Nela y le juega todo al 16. Mañana podrá ir a la reunión en el trabajo con su pijama, las pantuflas y una gorrita muy antigua tomando Cindor y masticando unas Merenguedas.