22 abr. 2011

88 El Papa

La cosa es que usted sigue ahí: ni vivo ni muerto. Esperando algo que no sucede, plagándolo todo con mentiras de todo tipo ¡Durmiendo la siesta! A veces y por momentos repite en voz alta: ya fue, esto no da para más, se acabó, yo me bajo en esta… Si al menos tuviera una guita, seria distinto. Usted sería más piola, más exitoso y mejor considerado. Dirían de usted: Uh, ahí viene Vladimir Nabo… Parece que ahora la pegó y la está juntando en pala ¡Qué piola que resultó Nabo!

Pero no. Le queda una última esperanza, consistente una vez más en jugarse la vida a “La Solitaria”. Revisa su rodillera de cuerina beige con cierre, buscando algo para apostar. Encuentra una estampilla de Andorra, un piolín de pizza, una falsa escuadra, chapitas de Crush y de Neuss, un bibliorato ajeno, rúcula, y un Chelín.

Listo, a apostar. Pero ¿y el número? Ah, ah, ah, ahí me mataste. Precisa viajar al mundo correcto a traer la data. Perdón, perdón ¿por qué dice “la data”? El dato, es él dato. Bueno, bueno, siga, siga.

Comienza una búsqueda frenética de la locación correcta. A la vuelta de la esquina encuentra la pócima: Conferencia de prensa de Cobos explicando sus cosas personales. Gracias dios, por tanta magia. Se introduce en el local a los codazos y se ubica en primera fila, junto a señoras radicales del interior. Pesos pesados del sopor.

Primer plano bovino del sujeto y usted cae fulminado. Se le arma se le forma una persona subiendo una escalera sin escalones, trepando por la baranda, convencido del poder de los brazos pero reflexionando acerca de ello: Si, si, estoy subiendo y los brazos aguantan ¿aguantan?

Un cartel con la cara de un escritor náutico repite: Para este frío, NO HAY ABRIGO POSIBLE. Tal vez podría navegar en una laguna, pero en el mar, nunca más.

El hijo millonario de ese escritor lo recibe en su cumpleaños número cincuenta. Le muestra distintas “amenities” que contrató para la ocasión: Un imitador del Papa Pío Pío, caballitos enanos, un tipo que sabe levitar, tres momias vivientes, y una zona con lluvia real. En una sala y sobre una tarima, una señora le aplica Reiki a quién lo solicite. Pero al verlo a usted-no olvide que siempre hablamos de usted-le agarra una crisis nerviosa ultra violenta y pide que lo saquen del salón. Ella vio algo turbio y no lo quiere cerca. A usted, a mi no me mire. Yo estoy haciendo mucha guita con unos grandes negociados.

En un monitor observa un programa tipo Cosmos pero con un tipo muy salvaje e hijo de puta que para investigar y explicar algo, hace barbaridades: corta un árbol con la motosierra o mata un chanchito bebé a puñaladas. Luego, y completamente ensangrentado mira a cámara y dice ¿ven? Adentro hay sangre y vísceras. Y así con todo.

Un grupo numeroso intenta cosechar unas uvas de un parral. Sacan pequeños ramilletes del frutal. Pero usted sabe que con ese palo largo puede obtener mejores y más grandes frutos de la parte más alta. En instantes obtiene uvas del tamaño de melones.

Por una grieta se aparece Alberto, y usted le rodea la espalda con su brazo. Le comenta que está muy petiso ¿qué te pasó? ¿te estás encogiendo? Sí, sí, como medio metro. Pero no le doy bola, es mejor así.

Usted y la Lombriz eléctrica caracterizados de mongoles del siglo 18. Charlan montados en unos caballos embalsamados. Detrás, y como fondo, una foto con 700000 tártaros atacando. La charla es amena.

Vuelva despacito, no olvide que está el traidor manoteando como ahogado. Si se trajo una erección seca y dolorosa, vealo en terapia, es mucho, no anda bien. Pero ya que está, localice a las chicas de la Franja y que se la sientan. Un roce, algo cortito pero efectivo. Después aproveche el murmullo y grite fuerte y claro: ¿era necesaria la obra de Brandoni sobre Illia? Ahora gane la calle, evite a la turba y metase en su casa de quinela amiga. Todo al 88. Mañana renuncie a todo y a disfrutar: agua tónica, humo y palmitos.

11 abr. 2011

Cuando un auto se te pega

Disculpe pero usted no sabe nada. Se sube al auto, lo enciende y ve por el espejo retrovisor como desde el asiento trasero las llamas comienzan a crecer. Hace calor y el olor es nuevo. Avanza a toda velocidad con el auto incendiándose ¿Sabe como funciona su auto? ...Y, más o menos. Pero no lo podría explicar ¿Y el ascensor? ¿eh? ¿eh?¿eh? ¿cómo anda? Y, no, no, no, no se… ¿tiene como unas poleas no? Y unos cables grasosos. Además de los botones y unos cartelitos que dicen cosas. Dios mío. Vayamos al ámbito de la naturaleza... ¿Por qué se encienden los bichitos de luz? ¿Eh?¿eh?¿eh? ...¿algo medio sexual o de unas señales amigables? Deje, deje, deje... ¿Ve esas estrellas? A ver... ¿qué constelación forman? Ah, ah, ah, me mataste. Ahí me mataste... De estrellas y cosas del cielo, nada... ¿la cruz del mar?

¿Y lo del auto? Ah, esto, hermoso, hermoso. Así que, cuidaito hueón! Nos vemos en la ruta.

5 abr. 2011

LA DRAMÁTICA lucha de López Morphy para quedar preñado y ser mamá antes de Octubre


¡Mentira, es una trampa! ¡Saquen una hoja, señores! Tema uno, tema dos, tema uno, tema dos… Usted Müller, al fondo y solo… usted es tema tres.

Composición tema: La vida y la muerte en las vacaciones

La Santateresa entró en la casa por algún agujero del mosquitero y se fue calladita a la cortina. Al ser detectada por la señora, surgió la orden de desalojo. Hay que sacar a ese animal maldito, aunque no haga nada.

Con un movimiento certero fue atrapada con el seca lechuga plástico, mitad naranja mitad transparente, y luego expulsada al mundo exterior. Pero la muy taimada volvió muy rápidamente. Esta vez se agazapó en la puerta, del lado de afuera. Claramente planeando una revancha. Estos animales son muy vengativos, como las avispas y los cuervos.

Las fuerzas represivas volvieron a la carga y la bestia recibió humos de un palo maestro que humeaba mucho, trabajando en un asado. Apenas se alejó, pero giró la cabeza, con movimientos casi humanos ¡Aterrador! Este bicho satánico gira la cabeza 180 grados. Si señora, lo medí con un transportador que llevo siempre en mi riñonera horripilante. Ni un grado más.

Al rato recibió una sacudida con la toalla

¿Quién?

¡La Santateresa, por dios! ¿De qué estamos hablando?

Ah, si, si, claro.

Volvió minutos después. Más humo, mucho más humo y accidentalmente, un toque mortal con el palo maestro ¡Uh! Ruido a platos rotos crujientes. Por piedad y pánico, y para evitarle mayores sufrimientos fue aplastada con la punta del palo caliente. Se iluminó con la linterna

¿Cómo? ¿Ella misma? ¿Tenía una linterna?

¡No! Que fue iluminada, y luego rematada con ese palo.

Ah, ahora sí. ¿Entonces?

La cosa agonizaba y movía las patas en cámara lenta. La cabeza parecía rugir en silencio. Se escucharon maleficios y algunos insultos en santatereso. Partes negras chamuscadas, antenas y pinzas recortadas completaban un espectáculo.

Por favor, no diga dantesco…

Bueno, un espectáculo… ¿feo?

Ahí va.

Me fui con mi cuadril ensangrentado, la piel de gallina, una leve picazón en la mollera y un poco perturbado hacia las penumbras de la noche ¡Terrorífico! Pero un asado es un asado.

A la mañana vi el cuerpo inerte, vertical y rígido de la Santateresa, sobre unas piedras junto a la puerta. Parecía como si alguien la hubiera puesto así, muy humana, un poco vudú. Demasiado vieja para el rock, demasiado joven para morir. Fue el primer adversario realmente digno con el que medí fuerzas. En realidad, el único adversario.

Tratando de superar toda esta experiencia tan altamente traumática, me aboqué a ordenar la cabaña y dejar mi cerebro librado a su mala suerte.

Se me ocurrió estirar un felpudo gris junto a la puerta. Al levantarlo, salió a la puta carrera un alacrán bastante enojado, con la cola venenosa esa muy levantada, buscando pleito. Con estas cosas no se negocia. El alacrán perdió la cola de un golpe seco y certero con el filo de una palita para mover brasas en la chimenea. El cuerpo se achicó, se retorció un poco y se arrastró unos pasos. Pasos de alacrán. La cola quedó en el suelo, peligrosa por alguna reacción post mortem. Como la del tiburón.

Segundos después, esa cola era una ramita inofensiva. Perdón, perdón, perdón ¿No estará teniendo delirium tremens? No, no, no, todo esto es REAL.

¡Cuidado! ¿Y eso? Es una araña medio fulera pero la vamos a dejar para que luche contra los familiares del alacrán, si es que vienen a recriminar algo, a pedir justicia. No venganza, jus-ti-cia. Pero ¿qué es esto? Es una mosca de hermosos ojos verdes, que muere aplastada instantáneamente por el suplemento cultural de un diario de centro izquierda. Queda una pasta brillante ¿del diario? No, de la mosca. El diario es un pelotazo, igual a cualquier ejemplar de hace 10 años. Solo que ahora hay más notas sobre inventitos tecnológicos.

No olvidar: Las próximas vacaciones, ver de ir a un lugar sin insectos, aunque haga muchísimo frío... ¿Y esto? ¿Que es? ¡Sacámelo! ¡sacámelo! ¡Oh, muchachos, Mo, Larry, Mo, Larry… oh!