28 feb. 2011

MARZO, mes ñoño

Comienza un nuevo año y la gente quiere comprar cosas, refaccionar la casa, cambiar el auto, agregar chapas al techo, hacerse las manos y los pies, aprovechar la oferta cultural, tomar la primera comunión, hacerse una escapadita el fin de semana largo, comprar paltas y palmitos, ir de shopping, dar propinas justas, hacerse un perno con doble corona y doble Nelson, comprarse un cuadernito nuevo para anotar esas ideas para ese nuevo proyecto, comer dos veces por día. En fin, la gente necesita guita urgente. Por eso, y para ver si paramos un poco de llorar por todo, se ofrecen nuevos viejos últimos primeros puestos de trabajo. Si señores, para tener vento, hace falta ¡la-bu-rar! O ser diputado. Ahh, el señor es muy crítico! Bueno, bueno, siga. No se exprese, por dios.

Para este primer puesto, se solicita pasión por los viajes y las aventuras: Se trata del “Clown de barco de piratas para entretener a la tripulación en las noches de tormenta”

A bordo de una importante embarcación somalí, usted conocerá a fondo el Océano Indico y sus alrededores. Casa, comida y un 0,01 % de cada botín, para aquel que esté dispuesto a entretener por las noches a los 32 tipos que operan la nave durante 6 meses corridos.

Por otro lado, si lo suyo es tierra firme, el sistema le ofrece otro atractivo puesto disponible: Se trata del “Bajador total de volumen”.

Previa operación y caracterización de Jack Torrance, el candidato a este puesto recorrerá la ciudad, con su hacha en la mano, sugiriéndote que bajes el volumen de esa música de mierda que sale de tu aparatito de mierda. Wendy, I´m home. Si, a los que hablan por teléfono también.

Por último, ya que tampoco es que estemos para tirar manteca al techo, se ofrece un hermoso trabajo en el área cultural. Si lo tuyo es el mundo de las letras y querés ser publicado en papel de una vez, podés hacerte auto-deportar a Guantánamo para competir con Seselovsky y traer otra crónica del deportado. Se solicita gran disponibilidad de tiempo, y alta tolerancia al dolor físico y psicológico.

Señoras, señores, una vez más queda completamente demostrado científicamente que trabajo hay, que la revolución está en marcha y que la vida es bella. Ahora, si usted no la ve, es asunto suyo. Haga otra cosa, no se, prepare buñuelos, ponga el agua para el mate, algo, aporte algo a la causa. Pero pare un poco de escorchar. No opine, no comente, no se exprese. Silencio. Ahhh, ¿no es mejor así? Gracias.

22 feb. 2011

40 000 generaciones de humanos evolucionaron y llegaron a…

Las fascinantes observaciones veraniegas de Carlitos Baladí

Los bebés no tienen “onda”. Son bebés, personas mínimas que solo hacen caca y pis y toman leche de mujer. Duermen y lloran. Punto. Aunque le ponga una remerita de Bob Marley o de los Beatles, le deje el pelo largo, lo disfrace de copante, haga lo que haga y diga lo que diga de él, es un bebé lechoso, déjelo tranquilo. Y por cierto, usted tampoco tiene “onda”, no existe “la onda”. Olvídelo, relajase. No hay manera física de que ese cochecito, la mochilita y ese chiche tengan “onda”. No, no, no, la ropa esa de madre especial palermitana tampoco. Ahorre su dinero. Para el bebé por ejemplo.

Si los acólitos de Al Gore son Agoreros, los seguidores de Abel Fatala ¿son Fatalistas? ¿Y los seguidores de Patricia Bullrich? Esos son hijos de puta.

Una avispa montada sobre una oruga verde. Corre a alta velocidad transportando el cadáver. La lleva con mucha habilidad junto a la raíz de un árbol. Hace un pocito y la mete adentro ¿Necrozoofilia? Entra y sale. Se aleja y mira desde lejos, merodea la zona, un poco avergonzada de lo que está por hacer. Se mete silenciosa, muy excitada, se ve claramente que tiene piel de gallina y está aturdida de tan caliente. La oruga verde está muy fuerte.

Hay un tipo en la playa que dice: Che, si van al mar lleven sus cosas de valor que yo soy cleptómano. Es una enfermedad, en serio. No me discriminen, lleven todo. Yo avisé.

Ir a lo de un familiar a sentarse en el sillón, es casi igual que ir a su velatorio, o sea, nos vemos en el velatorio directamente y listo.

Mira el río y se pone a pescar, a ver que pasa. Pone la carnada y tira. Espera unos segundos y ve a lo lejos la boya tricolor: verde, roja y blanca. Mira los círculos concéntricos de agua. Ahora hay que esperar sin hacer nada. Tener paciencia. Acá siempre hay pique. Pero no. Nada. No saca ni una sola palabra, ni una idea, ni una letra apestosa, nada. Hueco, vacío y quemado a nivel cerebral y emocional. ¡Guarda! ¡Guarda!¡La boyita tricolor se mueve! ¡Recoja, recoja! ¿Qué hay? Una pe, una ele y una coma enredadas en una cuerda de guitarra. Bueno, haga algo con eso, y por dios, deje de llorar por todo, ya se va a morir. Y pare de ofenderse un poco: …no, es que no me llamaste el otro día… el mensajito de texto esto, el mail lo otro… pensé que ibas a decir aquello… creí que yo… me imaginé que vos… Si, bueno, bueno, hay que parar de ofenderse por lo menos por dos años.

15 feb. 2011

Preguntas profundas, desde el fondo del mar


¿Es el signo de admiración más querido que el signo de interrogación y que el punto y coma? Los puntos suspensivos ¿se creen especiales? ¿Es la diéresis la gran cosa? Las comillas ¿son pedantes? El punto y coma ¿es puto?

Preguntas, preguntas, preguntas.

Ahora usted juega al Scrabble y se le ocurre una palabra más o menos potable. ¿Piensa en otra superadora o se relaja y reza para que no le ocupen el lugar, esa H tan valiosa en el triplica.

Lo mismo pero en el ajedrez ¿Usted piensa en una jugada bastante bastante buena ¿se relaja y espera que no le taponen esa zona con ese Alfil o piensa en un plan B?

En otro orden de cosas ¿En cuanto tiempo se puede destruir definitivamente una amistad de años?

Perdón ¿Cómo llegó hasta acá? Bueno, si se van a plantear este tipo de interrogantes tan tan fascinantes deberían darle una guita o alguna cosa. Siga.

¿Qué hace si ve a una niña desconocida vomitando en el patio de un lugar? ¿Y si es conocida?

Usted pasa sus teléfonos a la agenda del nuevo año y… ¿cómo que esto no se hace más? ¿Y que hay que hacer? ¿qué tengo que comprar?

Una cosa. Ahora hay que comprar una cosa nueva que antes no existía. Y el gobierno no hace nada, y podría mandarme una lista de cosas que tengo que comprar para no perder el tren de las cosas de… consumo y estar un poco más integrado, al menos a nivel consumo. Bueno, bueno ¿qué compro?

¿Quién es el tipo que tiene ese monstruoso campo de concentración en el Valle de Calamuchita? Roemmers: 12000 hectáreas compradas con el dinero de miles de hipocondríacos como usted. Ay, ay, me duele acá. Si, ahí ¿Qué puedo tomar?

Y probá con, Bronax. Si no se te pasa, Bronax Flex, o Dorixina, o Microsona o Migra Dorixina. Meloxicam va muy muy bien. Ciriax y Corbis también caminan con todo, salvo con vino blanco, que se te arma medio como un globo en la cabeza. Di Neumobrón y Decidex si los tomás a la mañana, con mate, son como un tornado. Ideal para ir a un brainstormming. Procardia y Zentus son simplemente exquisitos así como vienen. Lo importante es que hay que seguir comprando para que los Roemmers terminen de electrificar su propiedad.

Confirmado. Su plan B también fracasó. ¿Hay un plan B del plan B? Puede ser, puede ser: Usted se sube al ascensor y trata de no mirarse en el espejo. Lucha como el adicto débil y energúmeno que es, pero la tentación es irresistible. Comienza a hacer caras horripilantes, caras que ni usted sabía que las tenía. Logra sentir miedo pero no se detiene. Está cerca del accidente cerebro vascular… perdón, perdón, perdón, perdón… ¿Este es el plan B del plan B?

Bueno, no exactamente, es… digamos otra cosa.

Usted ha llegado a un punto de inflexión ¿O sea? Un momento clave

¡Ahí! ¡Mire que lindo! El cielo se está cubriendo de nubes negras…

No trate de engañarme ¿Tiene plan B del plan B, sí o no?

Bueno, una posibilidad sería volver al secundario, pero esta vez a uno en serio, con doble escolaridad, un industrial. Enchufes, sierras, clavos y poleas. Nada de tonterías inútiles.

¿Está hablando en serio? ¿Cuántos años más cree que va a vivir?

No se, no se… ¿Cien más?

Por cierto… ¿Hijos no tienen?

Los perdimos, los perdimos… hace poco. No sabemos muy bien en dónde… ella dice que en el museo de ciencias naturales, pero para mi que en el Tomás Ducó, aquel Domingo que nos clavamos uno de los partidos más bodrios del siglo 20.

Y por último ¿Qué pasa si por un misterioso virus desaparecen todos sus mails y sus rastros en la red? Nada, no pasa nada. Se puede comer un sangüis de miga y todo.

8 feb. 2011

38 Piedras

Nam-nam. Solo le queda un puñado de Birdie birdie nam-nam en el bolsillo de su Bagui beige pinzado horripilante medio carpintero hasta las tetillas. Las opciones entonces se reducen a dos: comerlo o apostarlo en la “Solitaria” y que su mascota aprenda a esperar ¡A apostar a la puta carrera, venga! Momento, momento, suave, suave ¿tiene el número? Ah, ah, ah, ah, ah, ahí me mataste. No, no tengo nada. De hecho estoy casi muerto. Debe hacer dos o tres meses que no tengo ninguna idea en ningún rubro. En realidad, una vez se me ocurrió comer un pan con manteca pero me dio fiaca y comí el pan solo.

Bueeeeeeno, entonces comienza la búsqueda frenética del querido número ganador. Camina un poco arrastrando sus larguísimos brazos sin huesos y se encuentra con una invitación irresistible: charla abierta del colegio de escribanos y martilleros públicos ¿no será mucho? Piensa. No, pase, pase, esto es efectividad garantizada.

Usted ya está adentro esperando que la cosa arranque. Ve a un gordo muy mullido y se le adosa. En segundos, el apagón, y el festival del sopor se pone en funcionamiento. Arranca un tipo de bigotes y pronuncia dos o tres palabras: certificación y protocolo notarial. Una especie de ACV lo deja del otro lado, fulminado.

Se le arma, se le forma un evento masivo. Usted está parado sobre la barra del bar. Una chica preciosa le pide que le alcance unas garrapiñadas o confites o algo en esa línea. Se esfuerza y se los pasa. Luego le dice: lo bueno es que es como si estuviéramos desayunando juntos ¿no? La chica come en silencio.

Por suerte tiene que expulsar a una gaviota muy salvaje del interior de su propiedad. De este lado es pro-pie-ta-rio. La sostiene del cogote y la muy taimada actúa y ruge como un león. Tiene súper fuerza. Logra sacarla con mucha dificultad. Es realmente brava y maldita.

Al volver, queda atrapado en un lugar rodeado de perros bravos encadenados que le ladran y le saltan encima, pero no llegan a tocarlo. Las cadenas llegan justo hasta ahí. No puede escapar y queda paralizado. Ve pasar a un gato malo naranja que empuja una pecera construida en un canasto plástico que pierde agua. Entonces y por momentos, el gato entra y saca peces para comer. Usted lo caga a patadas por guacho. Está todo mojado y aguanta bastante con su cuerpo de goma mientras vomita piedras de colores en la gama de los azules. También larga un corcho.

Camina como con un piolín metido o salido del culo y llega a una clase gratuita de Jean Claude Van Damme en el patio de comidas de un Shopping. Hay que entrar en calor haciendo unos movimientos polémicos. Después JC pide que apaguen las luces. A mi me toca apretar una tecla que no anda y quedo claramente como un inútil. ¡Pero no es mi culpa! ¡Anda mal! ¡I-nú-til! Y ahora vaya a hacer palotes ¡Hijo de puta! Pero Jean Claude...!

En la zona de castigos conoce a Ema, que tiene ombligos en lugar de pezones. La chica sufre de esta misteriosa enfermedad tan poco atractiva. ¿y por que una enfermedad debería ser atractiva? No, me refiero a la chica. Ella es atractiva igual. Por que cuando usted llegue hasta los pezones, ella ya se habrá convertido en lo más hermoso que usted haya visto y tocado en su miserable existencia. Y bueno, tiene ombligos en lugar de pezones. Nadie es perfecto. Por cierto: ¿hace cuanto que no se mira realmente desnudo frente al espejo? Y bueno.

Ahora está averiguando para hacer teatro en lo de Julio Chávez. Mientras espera la entrevista, ve a los otros alumnos someterse a “la prueba de nivel”, que consiste en hacer cualquier cosa, pero seriamente. Cuando la secretaria le pregunta por que viene a lo de Julio usted le responde que se ha mudado enfrente, y le quedaría muy cómodo. Señala su nueva casa ¿ve? Ahí enfrente, la puerta azul es la mía, vivo al fondo.

Listo. Ya lo tiene. Incorpórese suavemente… séquese la baba en el hombro del hombre gordo y grite para generar confusión: ¡Así no se mata a un criollo! ¡Esta es mi escritura, manga de afeminados! Muestre su cosa y corra como un epiléptico con hipo. Busque la casa de quinela de Bocho y Nela y le pone todo, todo lo suyo al 38. ¿Mañana? Agenda vacía, agua tónica y pepinitos agridulces. O sea, livin la vida loca.