20/06/2011

03 San Cono

Disculpa, me estás clavando esa cosa horripilante en la espalda. Gracias. Tengo algo para decirle a la humanidad: Buuu, buuu, soy un ser sobrenatural, tengo poderes de todo tipo, buuu, buuu ¿Y entonces por qué llora? Ah, ah, no se, ni idea. ¿Será por que no tengo un sope?

Puede ser. ¿Y el gobierno no lo ayuda? ¡No! No hace nada. Mira para otro lado. Está con el tema de la corrupción. Todos poniendo las manos en el fuego unos por otros ¿Y yo? ¿Quién pone las manos en el fuego por mi? A ver, ¡hijos de puta! Acá está el fuego. Pongan las manos adentro, de a uno y calladitos. Ahhhhh, era una metáfora. Bueno, ¿y que pasa con el tema de darme una guita a mi, toda para mi y sin pedir explicaciones? Necesito pagar cosas, consumir, comprar minutos free, tener acceso a redes sociales, decir qué me gusta y qué no, ¡expresarme! comer kiwis por lo de la vitamina C, ser un buen partido, un macho alfa proveedor, un dueño de maxikiosco open 24 horas, sostener el sistema comiendo autos, dar laburo, tener empleada doméstica con uniforme y en blanco, facturar a lo pavote, pagar la pre-paga del nene, la cuota del country, los útiles escolares, el diagrama de Ben Cartwrigt, oler nafta, poner naftalina en las valijas, en fin… ¿puede ser una moneda amigo? Con todo respeto. Yo prefiero pedir acá que salir a robar y tener que torturar y matar a la gente. Por que si no empiezan a largar la guita, les puede pasar algo horrible. O sea, no es una amenaza ni un pronóstico. Amenaza es cuando alguien se despide y te dice: Chau che, CUIDATE. ¿Cómo cuidate? ¿qué sabes? ¿me va pasar algo?

Bueno, bueno, la cuestión es que alguno le dio a usted 5 $ a condición de que se calle un rato y se retire personalmente. Y de paso afloje con la cafeína. ¿Y ahora? ¡A apostar! ¡ A multiplicar los panes como Txus! ¿Qué panes? ¿Qué panes? Ah, es otra metáfora. Bueno, vaya, por dios, vaya y gane alguna vez en algo.

Una cinta transportadora lo lleva en posición fetal hasta la puerta de la casa de quinela de Bocho y Nela.

Momentito, momentito… ¿y el número? Uhhh… cierto… ¡A la calle! Sale corriendo como el robot Jaime y comienza una búsqueda frenética por el barrio chino, de un Cul-de-Sac ¿Qué? ¡Otra vez no! EL BEBÉ DE ROSEMARY VA A JUICIO.

Perdón, perdón, perdón ¿tomó la medicación? Si, si, si ¿quiere ver como imito a Quico y a Don Ramón? No, la verdad que no. Le recuerdo que tiene más de cuarenta años. Preferiría que continúe, ya que tengo que apostar. ¿se acuerda? Lo de la guita, comprar, y todo eso. Ahhhhhh, si, si, si, está bien.

Entonces se topa con un evento extraordinario: “Tercer encuentro internacional de fanáticos religiosos muy moderados que explican cosas de dios”. Esto es para usted. ¿es casualidad? ¿o fue dios? Se acomoda jadeando y con apneas muy desagradables, junto a un rabino, un pastor evangelista y uno de esos norteamericanos con corbata y cara de cerditos de no se sabe bien que secta. Comienza la cosa y cuenta hasta dos: sufre un desmayo casi mortal.

Se le arma se le forma un águila bastante mala que habita en su habitación. Tiene cara de orto y vuela por ahí, bajito. Con una toalla la espanta hacia la ventana y huye, destrozando el vidrio. Un colibrí humano le pregunta ¿en qué andás? ¿yo? Y, yo ando en Facebook, aunque a veces muestro este cartel en la calle Olavarría: “Se regalan castañazos”.

El rey de la soja se compró un megáfono por que dice que la gente lo va a entender mejor así. Me lo acerca al oído y me grita: "Algo perfecto", eso es lo que significa el nombre de "Cono" Por ejemplo, un culo perfecto, o un tostado de jamón y queso perfecto ¿entendés? Admiro tu facilidad para no ganar guita, no se como lo hacés ¿cómo lo hacés?

Delante de un espejo usted se mira fijo, pero tiene 50 años. Observa preocupado que todas sus sospechas se han vuelto realidad. Se ha convertido en un pobre tipo: Deteriorado, semi-calvo, anodino, poca cosa, medio cagón, cómplice, en fin, todo lo feo en lo que uno se puede convertir.

Esteban aparece en el Espantomóvil y recorta con un cuchillo mi ejemplar de la revista Orsai. Es una historieta inédita de él, publicada a todo color. Como la corta muy mal la deja abandonada ahí, en su lugar, pero toda desgarrada. Le recrimino que ha arruinado mi colección y me explica que no la tiene y la necesita para su archivo personal, pero que ahora ya no le sirve. Quiere saber si tengo otra.

Mi vecino arranca a un evento social-obligado-y observa que todos los varones usan pantalones ajustados tipo chupin o bombilla ¿qué significa? ¿son de una especie de secta copada? Dice: ¿Si me hago unos, puedo entrar? ¿no? Bueno.

En la estación Lima del subte tiene fiebre muy alta y alguien bueno le pone pañuelos húmedos en la frente. Los moja en una palangana roja, los escurre y le tararea una canción. Todo su paquete de recuerdos tristes, los más tristes se presentan en la puerta, con varias valijas. Parece que se vienen a quedar por un tiempo.

Se retuerce en el baúl de un Chevy gris metalizado y se pasa por adentro, al lugar del piloto, que estaba libre. En la ruta, comienza a obsesionarse con las caras de los autos que pasan de frente, tipo la película Cars, hasta ver como hablan. Hay un Dodge que viene gritando: hola, que tal, encantado… ¿cómo que “encantado”? ¿Encantado? O sea… ¿hechizado? ¿embrujado? ¿qué quiere decir? ¡Maldito auto!

Los aplausos y algunos gritos desgarradores lo despiertan en medio del local. Si justo tenía un megáfono en sus sacas, grite: ¡Acá atrás hay lugar, boludos! ¡Vengan! Ah… ¿no estamos en un colectivo? Que dios los ayude! Tire las cápsulas de humo y corra hacia la puerta. Ahora si. Si ve la cinta transportadora, láncese de palomita y adquiera posición fetal. Acomode la cosa y juegue los cinco pesitos al 03 ¿mañana? Puede tomarse el 160 y conocer Claypole, total, sera millonario y muy piola.