31 dic. 2008

Amadeo Ouro, el increíble imitador de enfermedades raras

Hola, hola, amigos. Mi nombre es Amadeo Ouro y soy muy muy amigo de Juan Cocco (n). Yo me especialicé en la imitación de enfermedades, males y dolencias, raras. Pero dejemos la palabrería a un costado y vayamos a trabajar, que así es como se levanta el país, un país en serio, y no hablando. Comencemos de una vez, ahora.

Acá estoy imitando el mal de Ballestra: una afección que produce un espacio extenso entre nariz y boca, hombrito afilado y mirada demócrata progresista. Sintomas: generamiento de sueño en otros y gran poder para ensopar interlocutores válidos.



Esta es difícil en serio: es la terrible dolencia de Woulktmnytr, también conocida como el “cotorreo de la clase media”: Cuadradismo ideológico, monogamia militante y mirada kirchnerista de la realidad. Sintomas: repetición de argumentos enclenques, halitosis y voz de papa. De papa en el sentido religioso, ese tipo con gorro alto y balbuceante.



Presten atención a esta que es de las imitaciones mejor logradas: la angustiante peste de Malincovnicoff: hombros caiduchos, falta de pera, boquita y pedantería inexplicable. Sintomas: voz incomprensible, babosidades permanentes y complejo de genio.



Pocos dramas tan bien representados como el que sigue. Se trata de la maldición del hiper gimnasio. Doble papada y cara de naipe. Sintomas: boca seca, hambre permanente, cogote Bonasso y gases raros.



El trastorno del “Filet de Orejita cartilagosa”, es sin duda uno de los peores males del siglo 12. Acá lo vemos en una representación dramática y urgente. Es un trabajo que no puede extenderse más de 5 segundos, o no hay retorno. Síntomas: habladurías de este mundo que no pueden atraparlo, actitud de José Saramango y calambre de gullivera, y voz de mono y emisión de un sonido un poco hincha pelotas al hablar.



Y si de enfermedades terminales, feas, malas y aterradoras hablamos, imposible dejar fuera de esta galería patológica al mal del “Ciclopismo” con mini cuello. Sintomas: Susto crónico, visión centralizada y fuera de foco. Falta de boca y alimentación vía anal, por lo que la cosa de los sabores y todo eso se complica un poco.



Para esta imitación pido encarecidamente que me depositen 12$ y absoluto silencio. Gracias. Se trata de la terrorífica enfermedad del “cerdo humano”. El cuerpo genera la imposibilidad total de salir de una actitud muy muy muy de cerdo humano. Triple papada y gorgoritos. Sintomas: Reivindicacionismo de la política exterior norteamericana-Israelí. Gritería, desubicación, respiración agitada con disnea de esfuerzo. Y ganas de miga de pan mojada.



Bueno, disculpen pero estoy agotado y tengo una función mañana a las 4 en la biblioteca de mi prima Laura, que por cierto, está bastante linda. Para la próxima reencarnación les prometo unas imitaciones de tipos fanáticos religiosos intentando convencer a castañazos a otros tipos de los beneficios de creer en lo mismo. A ver si nos ponemos de acuerdo.



Eh! Perdón, perdón ¿Y eso que es? ¿es una enfermedad? ¿un mal? ¿una plaga? … No, no, bueno, me reencontré con los dracu-dracu y no lo pude evitar… los había perdido, perdón, ya me voy. Igual tengo agua tónica. Ah, el señor tiene agua tónica!

21 dic. 2008

40 El cura

Usted vive en un barrio digamos, de clase media, digamos, de derecha moderada, digamos San Telmo. Pero está convencido de habitar un barrio de izquierda, medio revolucionario y combativo. Incluso cuestiona a gente que vive en barrios “más caretas”, en fin, digamos, digamos, que una vez más, usted tiene un corso en el balero. Pero eso no importa. Lo que sí importa es que usted tiene que comprar algo, para seguir sosteniendo este sistema tan lindo y perfecto. Tiene que contribuir a que esto siga, a como de lugar. Eso, cambie el auto, esa parece ser la salvación del Apocalipsis, comprar un auto nuevo y una heladera. O dos heladeras.
Peeeeero, su billetera está agotada y pelada, no olvide que sigue noviembre.
Le queda un pase de subte, una estampita con la cara de Márcico, un billete de ida y nada más. Entonces decide que debe multiplicarlo todo, y solo lo logrará apostando, sí, sí, apostando a la quiniela Solitaria.
Necesita el número pertinente, el visado de la felicidad, el password mágico, la combinación letal, la contraseña ideal, el, el, no sé, ya está, ya se entendió. Respire, respire. Bueno, tiene que encontrar cuál será el maldito número que lo hará poseedor de una cantidad de dinero con el que podrá salir a comprar los nuevos inventos de un grupo de degenerados.
Camina por la ciudad mirándolo todo, y encuentra el lugar indicado para la siestita que revelará el número. En la entrada se anuncia una charla abierta con la Mesa de Enlace, esa de los tipos del campo. Comienza un señor con voz de momio a explicar una vez más lo mucho que están sufriendo y lo mucho que sufrirán. Y la soja esto, y las comodities y la mar en coche. Usted comienza el viaje de relajación total, y apoya suavemente su cráneo en el hombro de un gaucho muy fornido, que ni se entera. Para él, usted es como un ternero. Y… tac… ya está. Su ingreso a la sustancia sueño ha sido perfecta.
Se le arma un soldado prusiano que grita con voz de mujer ¡Uh! ¡Oh! ¡sáquenme de aquí!! ¡Tengo esta parte enganchada en esta cosa! Lo ayuda con una jarra de agua en la que nadan personas del tamaño de bacterias, personas de traje y rodilleras.
Un señor maneja un Dodge Polara amarillo y habla a través de un megáfono por la ventanilla. Dice que nadie que haya recibido una alimentación rica en proteínas puede soportar rock barrial argentino por más de dos minutos. La turba lo persigue enardecida y él se pega a una pared de hojas arrancadas de libros.
Por un agujerito, puede ver unos gatos-animales gatos- unas pilas de filetes de merluza, miles de parásitos gigantes que se mueven, cohabitando en el balcón de su amigo Otto. ¡Ah, el señor cohabita! Bueno, bueno, siga, siga. Bah, haga lo que quiera. Ya me tiene bastante podrido.
La agarra del cuello, la desviste, y busca con el sacacorchos la vena correcta del corcho, hasta que la encuentra. Gira con suavidad y presiona levemente. Llega hasta el fondo del asunto, se afirma y tira hacia arriba. El sonido es de lluvia y ya no se detiene. Los invitados lo miran mal.
Es acusado por el Gallego de ser “El canceglieri” , un especialista en cancelar programas a último momento. Usted se defiende alegando que sufre “El mal de deberquement”, que es algo terrible que lo vuelve loco. Descubre aterrado que es el actor secundario de su propia historia y que necesita una guita para financiar su estilo de vida, estilo ideado por usted.
Otra invitada le pregunta si sabe algo acerca del paradero de los labios del padre Grassi. Usted no sabe de lo que le hablan y corre como la gallina sin cabeza.

Incorpórese lentamente, séquele la baba que le ha dejado al gaucho. Si trajo una erección, acomódela, si justo hay alguna estudiante de agronomía, que se la sienta, no haga ruido y gane la calle. Camine como esos tipos que compiten en marcha, ubique su local adherido y ponga todo eso que le quedaba al 40. Mañana, comience a planear sus vacaciones en serio. Sí, podrá comprar palmitos y mucho humo.

18 dic. 2008

Algunas Posibles Predicciones para el año 2009 de Horacio y Ángela

Bueno, en el mes de enero, se confirma que la población total tiene celular. Entonces se decide fabricar una pequeña licuadora portátil y convencer a todos acerca de lo vital que resulta tener la nueva nueva licuadora portátil. Este fenómeno reactiva la economía durante un semestre.

En febrero, habrá una ola de euforia y de desplomes como los de la bolsa pero en la población. Euforia y desplomes. Euforia y desplomes. Euforia y desplomes. Euforia y desplomes.

Marzo viene con toda su ñoñez: proyectos, gimnasio, dietas, carreras nuevas, garra en el trabajo, auto propuestas estilo: a partir de este mes no hago más concesiones en esto y aquello, tolerancia cero, bla-bla-bla. Es un mes que viene con el trajecito de Ñoño.

Abril y ya empezamos a aflojar en cositas. Semana santa es una puerta abierta a la corrupción y las licencias. Retomamos en mayo, eso, en mayo, después del feriado del primero. El trajecito correspondiente a este mes sería el de Quico.

Mayo y una aparición inesperada de los héroes de la revolución de mayo, que estuvieron congelados en un iceberg que justo se descongeló y vienen a preguntar acerca de los festejos del bicentenario. Quieren saber entre otras cosas, si va a haber milonga, faso y ran. Y también como logramos arruinar todo en tan poco tiempo.

Junio es mes de mundiales, pero justo justo este año no hay. Se puede recordar el de 1950, sin dudas el mejor, y pasar en forma indefinida los goles de Giggia y Schiaffino. Uruguay campeón, bo!

Julio vendrá como siempre, con toda su bodriez de mitad de año, con cara de nada. Recordando que aún no hemos hecho nada importante, salvo un implante con doble corona doble puente doble perno doble Nelson. Bastante caro por cierto.

Agosto y el recuerdo de la bomba atómica lanzada por los demócratas norteamericanos. Pero, guarda ¿no fueron los republicanos? Si, si, claro, los demócratas son demócratas y solo llevaron adelante la guerra de Viet Nam. Ah, el señor está metido en política.

Septiembre es el mes en el que nos conocimos con Ángela. Además es el mes de la llegada de la primavera el punto exacto en el que se acepta que el año está perdido. Uno se relaja y va cuesta abajo.

Octubre traerá una serie de novedades muy extrañas a nivel familiar y personal. No olvide que usted actuó de Cristóbal Colón en la primaria. ¿Y qué tiene que ver? ¿Cuál es la predicción? Bueno, si lo decís con ese tonito, posiblemente te pase algo muy feo a nivel prostático.

Noviembre ya fue largamente explicado por nuestro máximo líder revolucionario. No hay mucho para sumar. Amamos a nuestro líder con toda la furia. Sobre todo Ángela.

Y Diciembre, diciembre es una chantada, es como el viernes y se puede beber desde el mediodía.

¡Feliz 2009 amiguitos! Ángela y yo brindamos por ustedes!

17 dic. 2008

Algunas consideraciones médicas de interés

En gran medida, el bipedismo es una operación de arriba hacia abajo supervisada por el sistema vestibular, que calcula la posición de la cabeza en relación al suelo y le envía señales al cerebro para que ajuste de manera correspondiente los ejes pivotantes hacia abajo. Ajá… ¿y entonces?
El sistema vestibular no es como el afamado grupo de los cinco: visión, oído, tacto, gusto y olfato. Es un sentido que pasa más desapercibido. Ajá… ¿Y entonces? ¿Que quiere? Bueno, no estaría mal un poco de atención.
Todo sucede con un par de pequeños órganos sensoriales localizados en las profundidades del hueso temporal, a ambos lados de la cabeza y junto a la cóclea del oído interno. Ajá… ¿y entonces? ¿y entonces? ¿y entonces?
Los casos severos pueden durar de meses a años, y estar acompañados por lo que los afectados llaman una neblina cerebral, una sensación de lentitud cognitiva tan debilitante que puede arruinar carreras, relaciones y vidas. Ajá… ¿y entonces? Bueno, que pensé que a lo mejor me podían mandar una guita. ¿No ven que tengo neblina cerebral? ¿No ven que tengo neblina cerebral?
¿No ven que tengo una sensación de lentitud cognitiva? ¿No ven que tengo una sensación de lentitud cognitiva? ¿No ven que tengo una sensación de lentitud cognitiva?
Y el gobierno no hace nada. Rampas para paralíticos si, cosas de tango si, propagandas para que la gente no almacene monedas si, temas relacionados con los putos si…¿Y las victimas de vértigo paroxal benigno? ¿eh? ¿eh? Nada.

13 dic. 2008

Ultimas vacantes para los últimos cursos de cosas en un lugar parecido al Rojas

El idioma de los porteros: este curso está orientado a personas que quieran comprender el complejísimo sistema de comunicación de los porteros de los edificios.
Mediante actividades prácticas y de observación, los estudiantes podrán conocer la intrincada técnica a través de la cuál logran comunicarse a mucha distancia estos seres urbanos. Chistidos, ruido con manojo de llaves, señas, agitamiento de manos, búsqueda de complicidad de un tercer portero, cantitos bajo la atenta observación de otros compañeros, sobreactuaciones de estados anímicos, y mucho más. Duración aproximada, 2 semanas.

Curso de violencia para personas muy lechitas: este seminario intensivo está dirigido a personas que desconocen el mundo de la violencia. Como gritarle a alguien desconocido, empujones, topetazos y entrenamiento en discusiones callejeras. Morder a alguien feo, morderlo feo, no por que sea feo ¿se entiende? Uh, bueeno, andá al Inadi. Correr a otro para agredirlo, el arte de la cacería. Agarrar cosas duras para pegar, tiramiento de objetos contundentes. Insulto con voz de macho de auto a auto.
Duración real, 3 semanas.

Y por último, se ofrece un Taller de interpretación de propagandas. Cómo hacer para entender lo que hay que comprar. Pasa un auto, corre una señorita semi desnuda, suena un saxofón y se ve a lo lejos la tour Eiffel… ¿qué hay que comprar?
Con este taller, usted queda preparado para entender realmente qué es lo que hay que comprar, e incluso, para poder conversar con otras personas acerca de qué propaganda le ha gustado más últimamente: no, no, esa de un perrito que tiene mandíbula de tiburón y toma té de un jarrito, pero no es de alimento para peces, es de una obra social. Esa, está muy muy buena.
Duración posible, 2 meses.

Bueno señores, ya saben, si no quieren rifar otro verano haciendo el numerito del turista que se saca fotos delante de cosas, haga… cursos de cosas en un lugar parecido al Rojas. Y si de todas maneras, prefiere lo del turismo, recuerde que la fotografía frontal, o sea, de la parte de adelante de las personas, está sobre valorada.

3 dic. 2008

Confieso que he bebido

El sonido del teléfono celular de alguien sentado a mi lado logró despertarme.
Estoy atado con un cinturón y por la presión de mis globos oculares, el aire raro, el taponamiento de mis oídos, la incomodidad general, la ventanita ovalada, el dragón bucal y una mujer con disfraz de azafata alejándose, descubro que estoy en un avión.
En mi mano derecha, tengo un sobre con la inconfundible letrita de Sikorsky. Quiere que vaya a las bodegas de un tipo que anda con los ruralistas. Menudo plasta, imagino.
Se llama Arturo Silva Pintos, dice en su…dossier. Tiene once mil hectáreas de soja, y un viñedo artesanal, como hobby. Pido un escocés para arrancar, repito para continuar, y tres cervezas belgas por el tema del dragón bucal. Ahora releo la palabra “hobby” y siento ganas de vivir. Pido un champagne para festejar.

En el penoso aeropuerto provincial, me busca un operario que conduce una camioneta todoterreno de color rojo. Se lo ve regordete, orgulloso. Quiere hablar del conflicto entre el agro y el gobierno. Le explico que no me interesa en lo más mínimo, en cambio, quisiera saber porque su provincia aporta tan pocos futbolistas, por que no logra tener un equipo en primera division. Siempre la B nacional, siempre jugando los sábados. Cuanta amarugura. ¿Será la cercanía con Chile?
Acelera por un camino de ripio y sube la radio. Se entusiasma con el discurso de un líder agrario. Me mira por el espejito, orgulloso, con una sonrisa un poco irritante.

Le cuento que vengo de la capital, y que traigo noticias muy frescas de las altas esferas del poder: los campos de más de 1000 hectáreas serán expropiados, y el estado se hará cargo, a ver si así dejan de llorar un poco. Como compensación, se les permitirá abrir talarbarterías con cosas de campo y fiambrerías para cogotudos, con jamón crudo a ponele, 29 pesos los 100 grs. Emite unos quejiditos nerviosos y pisa el acelerador a fondo. Vaticina sin titubear, y con voz de analista político, que Cobos sera el futuro presidente del país. Confirmo que el proyecto Argentina es inviable.

Me recibe en la puerta uno de los hijos de Silva Pintos. Otro regordete rosado. Junto a él, una señora nos ofrece unas rodajas de salame casero y acerca la degustación inicial. No está mal, aunque el sabor intenso del salame con gusto a soja tapa todo. Repito, hago el buchecito ese que tanto les gusta a los especialistas y pongo cara de naipe. Miro, balanceo y huelo. Digo algunas frases de catálogo para impresionarlos: mm… buen bouquet, nariz profunda, papada importante, iris lainez, aterciopelamiento perdurable. Disfrutan con todos los comentarios y siguen llenando mi copa una y otra vez. Los brazos vuelven a responderme. Hasta puedo balancearlos.

Llega Silva Pinto padre, un tipo fornido y macizo, entonces, para empezar a aflojar le cuento que me acaban de avisar que se estaría terminando de redondear un proyecto de ley para abolir el derecho a herencia. La idea no le gusta nada. Le grita a la señora que comience el desfile de brebajes añejos. Cabernet Sauvignon del 88, Malbec del 87, Sirah, Sirah-Malbec, Cabernet-Sirah-Merlot, Merlot-Malbec y así avanzamos a toda máquina. Aunque todo es suave, recupero la audición del oído derecho, y la movilidad de los músculos faciales.
Entramos en los viñedos propiamente dichos. Las largas hileras del preciado arbusto. Uvas negras, violetas y verdosas.
El vino que produce es flojito, con gusto a soja. Todo tiene gusto a soja. Incluso el mate con el que me convidó el chofer, intentando hacerse el campechano.
Che, y sus hijos, ¿que van a hacer? Digo, cuando se termine la jodita esta de heredar miles y miles de hectáreas. Por que los veo muy blanditos, como que van a terapia en capital ¿no? ¿Tienen tocos?

Por suerte, veo acercarse a toda velocidad a los 6 hermanos que faltaban, y entonces si: Me agarraron entre todos, me pusieron alpargatas, bombachas y una boina. Son bastante fetichistas. Me ataron a dos caballos y me intentaron desmembrar. Con el primer tirón se me fue el dolor de cintura crónico, y feliz les grité: Bueno, ahora si muchachos. ¿En serio se hicieron Cobistas? Que vendría a ser… ¿qué, exactamente?
Me zapatearon un malambo, me clavaron abrojos y me frotaron con cardos. La cosa va tomando color. Sobre todo las partes que me frotaron con cardos.

Comienza el desfile de blancos y rosados. Otra vez soja. Un Chardonais blublu, un Semillón sasá, y dos vueltas-por que no me quedó del todo claro-del torrontés gruyer. Se me calienta la raya al medio de mi peinado de Shemp y aprovechando la llegada de unos jornaleros en buen estado, les pregunto: El tema del vestuario ese que usan, por no decirle disfraz ¿Es solo para las cámaras de la tele? ¿En sus casas andan así? ¿No les da ni un poco de verguenza? No me digas que es cómodo, Duilio. Confirmaron entre ellos que ninguno se llamaba Duilio, y ahora si: me untaron con primer jugo bovino, me metieron en la manga y me vacunaron con esas pistolitas monstruosas, contra la brucelosis, la piorrea, la sarna y el síndrome de la vaca loca. Me hicieron un tacto rectal para ver si tenía algún ternero y me subieron las bombachas hasta las tetillas.

Pedí una vueltita más de todo, para sacar mis conclusiones finales. Arranqué con los cabernetes, uno, dos, tres, casi sin respirar y pasé a los Malbecsss, y nada de buchecito ni cosas raras, fondo blanco y a otra cosa. Y entonces si, me pare arriba de un banquito fabricado con huesos de vaca, los mire fijamente a las rodillas y les pregunté: ¿Cómo ganaron y perdieron tan rápidamente? ¿Qué van a hacer ahora con toda la soja que tenían encanutada? ¿En serio van a votar a Cobos?
Soltaron a los chanchos, a dos toros en celo y se reunió a toda la peonada disponible. Me tolchocaron, me aplicaron el viejo un-dos un-dos, pusieron un disco de la Sole a máximo volúmen, me ataron al rodezno y me molieron todos los huesos de una mano, tomaron aire y se recuperaron unos minutos, los cuales aproveché para gritarles: Pirricos, pirquineros, kaftenes!!! Me pegaron con sus otates, me empalaron, me embucharon y me entregaron un festival de lonjazos, chirlos, castañazos y coquitos de bastante buen nivel.
Corrí en estado de éxtasis total por un hermoso campo de cardos de 2 metros de altura, completamente desnudo y con poca sangre en el sistema, pero suficiente para anotar en mi chiquitita grabadora: Hay temas con los que no se jode, y que yo sepa el vino no es un hobby.