20 mar. 2008

166 El Curandero



Usted compra explosivos por Internet y por la tarde, un Fiat Spazio horrible blanco . Lo llena con explosivos que tienen olor feo, parecido a la caca humana.
Selecciona un lugar muy muy prohibido para estacionar y lo deja con las valizas prendidas, el capot levantado y un cartel que dice: peligro! Me quedé sin nafta y soy más jodido que el pibe Irigoyen. A los cinco minutos, y mientras se toma un rico Cynar en el bar de enfrente, observa como una grúa se lleva su automóvil. ¿y ahora? Y bueno, usted avisó. Se queda viendo la tele, tranquilo, pide otro Cynar y espera. Hojea el diario, pide palillos y se trabaja tranquilo. A los 20 minutos, en la pantalla de Crónica TV anuncian la explosión de la playa de acarreo. Se desconocen los motivos. Han muerto 7 empleados y 5 policías y y y y y han explo explo explo-tado 1200 vehículos de todo tipo. ¿Y ahora? A llorar a la iglesia.
Pide la cuenta y descubre una vez más, que le queda muy poco dinero: 9 pesos, 5 australes que aún no pudo ubicar y unafotocopiadediezlecopsss que le enchufaron en una ferretería de González Catán y aún no entiendo como cayó, en fin.
Paga los Cynares, y sale a la calle un poco alterado. El recuerdo de los lecops lo atormenta. Corre furioso lanzando espuma de carnaval y castigando a los transeúntes con su chipotl chillón. Tiene que apostar, tiene que hacerse rico de una vez! Necesita el número, el número de la felicidad.
Encara al albergue transitorio y pide una habitación. Prende la tele, mira un poco una de esas películas con personas medio gangosas que hacen cosas, hace lo suyo y se va relajando, agotado y trastornado.
Se le arma, se le forma, en esa zona que usted ya sabe, una radio en la que pasan el último éxito de Elliot Nessiio y sus negadores. La letra habla de una cartilla de una obra social, en la que figura una lista de “Curanderos”, debajo de “Cirugía Traslaparoscópica” y “Climaterio”. Mientras tanto, parece que tiene que contratar a la Chilindrina para animar la fiesta de su hija menor. Ella llega con un charro negro mexicano bien machote, toman tequila y milonga antes del show infantil. Le parece raro, pero piensa: son artistas. Camina por la tapia de un tal Julito y detecta que es tonto. Usted, no yo. Es su problema, no el mío. Hace testeos o test o tests o tets de inteligencia y abandona antes del final. Se convence de que no funcionan bien, que es una trampa norteamericana para dominar el mundo y usted lo ha descubierto. En el fondo, está aterrado, usted es tonto. Lo raro es que tenga tanta conciencia de su tontera. Tontito.
Escucha la armónica que suena en un pasillo y llora. Siente que la cuchara, y la servilleta le generan un poco de ira salvaje.
Mira como unos malos, someten a un alfeñique. Lo cuelgan de los tobillos, dentro de una especie de fundición y el tipo grita que le están desintegrando la nariz y todas las facciones de la cara. Sale sangre en forma centrípeta.
La tele sigue prendida y el grito extasiado de una señorita que está trabajando con 6 muchachos, logra despertarlo. Misteriosamente, lo suyo permanece ajeno, blando y moribundo. Salta de la cama, gana el pasillo y corre con su joggin subido hasta las tetillas. En la calle, se mueve como el “Hombre vegetal” y hace llorar a unos niños. La turba lo persigue para lincharlo-la turba odia al hombre vegetal-usted corre corre corre y logra perderlos. Se mete en la casa de quiniela “Lo de Canuto” y le juega todo su capital, los intereses, el lucro cesante, el chipotl, y los choricitos de pelusa del bolsillo de su pantalón, al 166. Va a ver, hágame caso una vez, en serio le digo, no sea tan cínico, trate de ver el vaso lleno de vino o de algo, denle. Y no camine como Bill Bixby al costado de la ruta, bajo la lluvia y con ese bolsito, que me va a hacer llorar.

9 mar. 2008

142 La Momia



Uuuuuuuusted está completamente desquiciado por el asunto de su separación. Camina por la ciudad con pies de plomo, y cada vez que pasa un 404 celeste, mira maniáticamente al conductor, para ver si es ella. Incluso si usted está manejando, desvía temerariamente la mirada para comprobar si la conductora es ella o no. Harto de esta enfermedad gravísima, decide pedir ayuda terapéutica. Selecciona de la cartilla de su obra social a una doctora jacubobinskivich y pide un turno. En la sala de espera hojea una revista de murmullos en el espectáculo y se entera de cosas fasci-nantes: este anda mal, aquella se compró un loft reciclado, alguno cree que quiere ser padre y así. Le empieza a agarrar un sueñito hermoso y se relaja mucho. De pronto está ahí, en ese lugar indefinible, comiendo el pelo de su novia actual, mientras le expresa su amor incondicional. El pelo está rico, pero le genera una especie de asfixia. Entonces un estudio médico le informa que usted tiene una enfermedad cuyos síntomas consisten en creer que llueve sobre uno, aunque no llueva. Sobre la superficie de su piel, usted recibe una lluvia imaginaria, para siempre. Su único momento de alivio, es cuando llueve realmente y usted puede salir desnudo a la calle.
Se encuentra con una Albertina que le confiesa que está tan sola y aburrida, que lee todo el spam que le llega, uno por uno. Eso le resuelve el tema varias horas.
Camina por Larrea, esquina Sarmiento y sufre el ataque brutal de un parquímetro, estudia la historia del Ludismo, una vez más y decide armar un partido político cuyo único propósito es la destrucción de las máquinas. Enciende una televisión que flota en una pileta olímpica y mira un programa en el que reportean a un tipo, debajo del cuadro, dice: Juan Carlos Briegel, pelotudo.
Camina camina camina, y tiene el sentimiento de la momia, se siente la momia, y grita: lo logré! Soy la momia! Ya puedo dar un curso sobre esto! Sobre esto de la momia.
Se detiene frente a la vidriera de un comercio de ropa. La marca es muy piola, palermitana y el nombre es el de sus dueños, dos tipos muy piolas palermitanos. Están promocionando lo último de lo último de lo último, lo muy muy, y lo más más, lo tope de lo tope muñequitos!! Ropa usada por linyeras reales. Hay diferentes tipologías. Con sangre humana real, vómitos y semen. Está la usada durante 5 años, la usada por 15 y la de 25. Esta última es la preferida por la farándula local. Vienen en diferentes fragancias y son ex-clu-si-vas.
Escucha su nombre en el consultorio y se sobresalta. Tiene una erección demencial y un hilo de saliva tibia le cuelga del labio inferior. Amaga a entrar al consultorio, pero repentinamente cambia de dirección, hacia la puerta, y escapa a máxima velocidad, con el asunto todavía ahí. Corre, gana la calle y momiea a un par de transeúntes. El pánico se apodera de la zona, usted corre y momiea al que se interpone en su camino.
Llega sudado y con taquicardia al local de juegos legal, se recupera, se acomoda la cosa esa y le juega toda la jubilación de su abuela al 142. Con lo que obtenga, no sea turro e invite a la nona al zoológico de Rutini.