31 ene. 2008

CURRICULUM VITAE TURISTICO

1972 Es transportado a Miramor. No hay recuerdos, si dos o tres fotos en las que luce un flequillo de Carlitos Balacera y juega con un balde de color naranja. De fondo, se ven señoras con mallas enterizas y personas con caras de desaparecidos.

1973 Un remise Farlaine lo deja en Mar del Plata. El conductor tiene caspa y habla todo el viaje. Come en “Raviolandia”, propiedad de un titán retirado y pasea en karting para cuatro pasajeros.

1974 Muere Perón y rompe el televisor mientras su madre y sus amigos siguen las noticias, no hay vacaciones, ha muerto Perón, si, si, si, se ha muerto el militar Perón.

1975 En Mar del Plata, presencia la horripilante muerte de su abuela y juramenta no volver a ese balneario nunca más. Traiciona su promesa por un trabajito anodino.

1976 Veranea en la ciudad, con visitas esporádicas a una piscina suburbana. Lo fastidian con eso de la digestión antes de volver al agua y usted le declara la guerra a las autoridades familiares, aliado con sus hermanos. Logra una rebaja de treinta minutos en la espera. Su padre no aguanta más, y se duerme bajo los diarios del día.

1978 Viaja a Europa con tres amigas. Tiene el Eurailpass, el assistcard, travellers checks, american Express extra bonus punta roja, disco plus, que te curan, que te salvan, y la dentadura se te pianta, suman puntos en Aeroflot y llevan mochilas muy incomodas.

1979-1985 No hay turismo, no hay recuerdos, no hay nada. Miedo al futuro.

1986 Va al sur con mochila. Es muy importante el concepto mochila. La mochila. Que tipo de mochila. Mochiiiiila. Lleva muchas latas de arvejas, atún, viandada y varias cajas de arroz. Recorre los siete lagos y algunos lagos raros, de los cuales opina, son los mejores, sin dudas.

1988 Empieza con lo de ir a Uruguay: Montevideo, Colonia, Punta Colorada, Punta del Diablo, Punta del Ese, Punta Gorda y Cabo Polonio. De Cabo Polonio le gusta el tema de la no electricidad y el olor a pescado.

1989 Se va a Brasil. Los jugos, los garotos, los Don Gato, y el pescado frito lo cautivan. Pero usted es piola, y va al norte. Muy muy muy muy al norte, a un lugar en el que no hay nadie. No hay nada ni nadie, ni nadie, a-lu-cin-aaante!!

1988 Aeroflot lo transporta a Moscú, luego de cinco escalas. Recorre los países detrás de la cortina de hierro. Come, bebe y tiene relaciones sexuales, todo por un dólar. Está encantado con el ahorro.

1991 Le agarra eso de ir a Bolivia y Perú. Tiene una especie de condescendencia con esta gente que se aprovecha de usted. Le cobran el doble y a veces el triple por lo que sea. Pero usted se siente responsable de los genocidios de los españoles y sonríe ante cada estafa.

1991 Arma y desarma la mochila maniáticamente. Lo pesado abajo, lo sucio en la capucheta superior, cosas atadas, plásticos, tiritas, correas, protectores, estuches, fundas; arma y desarma en cualquier lado y a cualquier hora. Lleva mucho remedio: para la cabeza, vendas, para el estómago, el estógamo, antibióticos, para la fiebre porcina, vitaminas, para la lepra uruguaya, gasas, cisjordanias y una Palestina.

1992 Va a un lugar cualquiera y visita todas las iglesias, sean las que sean.
Las tacha de una lista que salió en una lista para viajeros como usted.
Son setenta y cuatro templos religiosos y los va a ver a todos.

1987 Pide que le saquen fotos, parado delante de cosas: monumentos, estatuas, paisajes, animales, árboles, puentes. Son fotos de cosas, con usted delante.

2003 Le agarra la obsesión por ahorrar. Aunque no haga falta. Entra en una especie de fiebre por obtener el mejor precio. Luego, pasa largos ratos regodeándose en el ahorro que logró.

1999 Sufre frío y calor, tiene diarrea del viajero. Anda todo el día con una botella de agua mineral y su mapa. Se lo identifica a mil metros como al “extranjero”. Vuelve agotado de sus vacaciones, listo para retomar sus pequeñas rutinas.

2004 Tiene una relación con un nativo. Está orgullosa de su actitud abierta y desprejuiciada. Al mes, él decide visitarla en la gran ciudad. Usted le lanza flit, se siente rara.

2005 Ya conoce todo lo clásico, y arranca con lo raro: un poco de sudeste asiático, China, Japón, África negra, una parte del norte de Brasil muy muy muy muy muy muy muy al norte, en el que no hay nada de nada de nada de nada de nada, solo jugo de Maracujá.

2006 Va a un tiempo compartido con los Rossati. Descubre que los Rossati son unos pelotudos y bastante amarretes. Rotulan algunas cosas en la heladera, por ejemplo, en el cartón de leche colocan un papel pegado que dice “Rossatis”.

2009 Va a un hotel, pero al día siguiente se muda a un hostal. No le cierra, le hace ruido y se cambia a un motel, pero el agua caliente sale tibia. Un hostel es lo adecuado, pero hay ruido de jóvenes europeos con piercings y se cambia a un albergue, pasa algo y se traslada a una casa de familia, luego a un ausbergue, un yostel, un moustal, hobsburgue, yustel, faustel, Mou, Larry, Mou, Larry!!!

2010 Reserva una habitación en el Mostel de Alberto, en Constitución. Escucha cumbia vecina y le pega a los travestis con un fierro para matar travestis.
La habitación tiene agua caliente, ventilador de techo, y el fierro para matar travestis.