30 abr. 2007

44 La Cárcel



¿Usted no nota nada raro? Es hora de que alguien se lo diga, y me toca a mi, porque yo lo quiero de verdad: usted se ha convertido en un tipo obeso, un auténtico gordo. Camina entre la multitud, y se encolumna detrás de una bandera de un movimiento piquetero. Al llegar a la plaza, la cosa se va compactando y usted va de un lado a otro, llevado por la marea humana. Entonces, cae repentinamente dormido, con gorgoritos respiratorios y sueña con una canción que arranca con el motor de una heladera. Viaja en automóvil, aunque no tiene ni la más remota idea de cómo funciona. Maneja en la ruta, y espera el choque frontal que lo liquide de una vez, mientras recorta papel glasé. Se mete en la casa de una señora con túnica, que acaricia un cadáver ornamental, porque parece que es lo último en decoración.
Come con voracidad, con mordiscos grandes un pomelo gigante.
Disfruta del olor a talco infantil que tiene una chica y de sus ojos con pestañas.
El efecto de la fogarata le sigue un tiempo largo en los ojos y
huele el perfume de olor a humo. Sufre de nuevo los miedos de elevación, pero se la banca, porque ve gente de Austria.
Hace una escala en la Islita, descorcha, y en el acto se le aparece René Curruinca, Mapuche que está “en contra de lo malo”.
Mira unas fotos en las que los intelectuales se sostienen la cabeza con alguna mano y Ringo Bonavena lo mira desde la heladera.
Su novia le ofrece helado a un desconocido, y entre cucharada y cucharada, lo chuponea bastante, y toma helado de la boca de él.
Mira “Tumores del espectáculo”, un programa un poco escatológico, sobre problemas físicos de los famosos y Esma Tv. un reality que sucede en un campo de concentración, y en el que los televidentes deciden quién sale, quién recibe más máquina y quién muere.
Agarre su maletín de herramientas, junte todo, póngase los zapatos de bowling, lance la bola por la canaleta, insulte al dueño de la heladería por no tener helado de moka y corra cómo Jack en el laberinto de hielo, con su hacha lista para clavar a alguno y juegue 231 lokyons a la cabeza, y si no, siga yendo a trabajar diariamente, cómo ese esclavo moderno que es.

29 abr. 2007

Apuntes en una libretita del Doctor Celnik

El cuerpo humano tiene carne, huesos, sangre, agua y poxipol.
Adentro hay productos químicos y si metés otra cosa, se alteran.
Si se te sale toda la sangre, te morís vacío.
Hay una sintomatología que parece cómo si arañas invisibles caminaran sobre uno.
Si usted se arranca todas las uñas con una pinza, va a quedar más blando.
Si se corta todos los dedos con un machete, perderá el equilibrio y no podrá agarrar sus anteojos.
Los huesos se rompen cómo la leña. Incluso, al ser serruchados, generan aserrín de hueso.
Hay dos tipos de rodilla: la llamada “rótula”, que es la buena, y la “rodillita” que es peor, en todo sentido.
La memoria carece de aspecto físico.
Cuándo te agarra Xeroftalmia, se te seca el ojo y duele como la san puta.
Hay una glándula localizada cerca del pecho, que se llama Timo. Es la glándula de la mentira. Y todos la tienen, usted también.

21 abr. 2007

39 Lluvia




Usted parece que va a yoga. Se lo ha recomendado alguien que está mejor que usted. Las clases las ofrece el Oso Yoga. Pero esto no importa porque es una pelotudez. Lo que si importa es que usted está paranoico. Pasa de creerse la gran cosa, la bala que mató a Kennedy, a la peor de la peor de la peor escoria. Un imitador de la peor bazofia nacional. Por lo visto, usted imita a gente nefasta, pareciera ser que usted quiere ser nefasto, pero ni siquiera le da para eso. Es un poco triste lo suyo.
Entonces, se va apalancando en un sofá-cama, tapado con diarios, se afloja los cordones de lombriz, y se mete en el sueño negro.
Ve a un hombre que llora desconsolado mientras mira pornografía en televisión, y a un gordo comedor de pizzas, que habla por teléfono y dice: Si, estamos embarazados. Mira a unas vacas que eligen partes humanas en bandejas en un supermercado y escucha a Jerry Lewis diciéndole al rey de la comedia: alguna vez en la vida, todo hombre es un genio.
Se paraliza mirando árboles con forma de espinazos de pez, y ve que vuelan chispas incendiarias. Toman envión y se acercan demasiado a unas ramas que cuelgan cerca. Ahora tiene que pensar en que va a hacer con los cadáveres de sus padres.
Y usted tiene un programa de radio que transmite desde un hotel, toma Ron y afuera hay una lluvia torrencial. Camina por los médanos a oscuras y se encuentra con un adulto y un niño que sospechan de usted. Pero usted tiene una linterna y le pelea a cualquiera. Primer golpe a la mandíbula. Llega a un lugar en el que le están cantando el feliz cumpleaños a otro niño. Tiene su metro cúbico de leña y la Lombriz eléctrica le dice: Si hay humo, hay fuego. Usted tiene el fuego escultural y el trago fuerte.
Los miedos de elevación, el estacionamiento para calientes, la ternerita espacial. ¿Y si mejor se pone anteojos?
Salude a Sai baba, a la profesora, e intente establecer contacto visual con esa compañerita que le gusta, la de los pezones. Oculte su erección, vistase de nuevo de hombre, camine por la avenida Rivadavia, sin hablar, y ni bien vea el querido local quinielero, entre, saque la teca y juegue como descocido, que hoy es el maldito día. Usted me está empezando a caer bien.

17 abr. 2007

Desgrabaciones del Dr. Celnik


Cassette 41 A

Ffffzzffzzzmnnmnffffffzzz (sonido de la cinta) ffzzzfzzzfzz (sigue sonido de la cinta)
Dr: ¿Está cómodo? Bienvenido a mi consultorio. Soy el Doctor Celnik, psicoterapeuta Lacaniano.
X: Y te lo digo con el ano.
Dr: ¿Perdón?
X: No, nada, nada. ¿Que pasa? ¿Que quiere?
Dr: Usted que quiere ¿que necesita?¿Usted es el sujeto que está obsesionado con los temas escatológicos? Si, acá lo tengo, es usted. Flflflfflflfl (revisión de papeles)
X: ¿Eh? ¿Quién?¿Que temas? Bsssssmnsbsssbsbsbsbs (algo raro con el grabador)
Dr: Con el asunto de las deposiciones, y la materia fecal.
X: Ah! Si, lo de la caca.
Dr: Bueno, si, eso. ¿Usted que edad tiene?
X: 43. ¿Por? ¿Pasa algo? Piripipipiippirirp (problemas en la grabación o pequeño canturreo del paciente)
Dr: No, nada. Simplemente me sorprende que un hombre grande, tenga una fijación con ese tema.
X: ¿El tema de la caca?
Dr: Si, si, estamos hablando de eso.
X: Ah! Excelente! Estamos hablando de caca.
Dr: ¿Usted se cree gracioso? Le parece que este tema es humorístico. Le aclaro que no tiene nada de gracia. Es una manifestación humana, como el crecimiento de las uñas, el pelo, o la saliva. No hay una pizca de humor en esto.
X: ¿En esto de la caca? Bruuuuubruuubruuu (estática o algo en la cinta)
Dr: Dígalo las veces que quiera. Adelante. Usted está muy mal.
X: ¿Digo caca? Caca. Caaaaca. Caca. Caaa-coooouna.
Dr: ¿Que más? ¿Eso es todo?
X: No. Caca. Caaaacaaaa. Caqueta. Caqui. Brrrrtbrrrrtttbrrt (cinta vieja, o algo en el paciente)
Dr: Quisiera ofrecerle ayuda. Todavía está a tiempo, si acepta una buena terapia.
X: ...
Dr: ¿Que me dice? Fzzzzfzzzfzzzfzzz (La cinta tiene estática, el doctor emite este sonido, o señales satánicas)
X: ¿De que?
Dr: De la terapia. No le cobraría nada. Para mi sería parte de una investigación científica.
X: Y hablaríamos de por ejemplo...
Dr: Si, de todo lo que usted quiera. Bribububububribububu (Fantasmas, pelusa en el lector del cassette, o algo)
X: Lo que yo yo yo elija, aunque sea de…
Dr: Lo que usted considere importante, se convertirá en el tema a analizar.
X: Por ejemplo, la caca. ¿No estábamos hablando de caca?
Dr: Bueno, digamos que si. Podría intentar explicarme ¿que es lo que le interesa tanto?
X: De laaaaa caaaacaaaaa? Caaa-cuuu. Cacoooooooounaaaa.
Dr: Porque carece de interés, básicamente. Se lo digo de hombre a hombre.
X: Ah! Porque contar que uno comió algo riquísimo es interesante.
Dr: Mire, quisiera comenzar el tratamiento con usted, de inmediato.
X: ¿De que? ¿Tratamiento de que? Porrrrrttxxxxxilxxilll (otra cosa acústica)
Dr: Es una forma de decir. Las charlas que quiero tener con usted.
X: ¿Sobre caca?
Dr: Uf! Si, si, sobre caca! Dios mío, usted está obsesionado, está maníaco! Quiero que venga 3 veces por semana, para empezar.
X: ¿A hablar de…? Brtbrtbrttactactactactactactactactactactac
Fin de la cinta. Una pausa con sonidos gachgachgachgach y pegado, el final de una canción de grupo desconocido, en idioma inglés, con mucho órgano, grabado con anterioridad. Tactactactactac.

7 abr. 2007

25 La Gallina



Usted acomoda el fuego con las manos. Toca leñas encendidas y amontona brasas profesionales a mano limpia. Parece ser, que luego de permanecer 3 días despierto, ha perdido sensibilidad en las 4 manos. Entonces agarra, y se va a pagar el gas. Usted está endeudado con los tipos que venden el gas. Que es aire, que se prende fuego. Le digo por si no sabe lo que paga. En el local, porque es un local-trate de no pedir explicaciones de todo-hay arriba de 100 personas en su misma situación, esperando. Entonces usted les grita a todos: Eh! Putos ¿así no era el comunismo? Como nadie le habla, aunque todos lo odian-a usted-usted se recuesta en la nuca del hombre gordo que está delante suyo. Se relaja, afloja los cantos, y sueña. Se le arma uno en una tecnología nueva, aún no inventada. Ve unas ratas gorditas que caminan como amas de casa delante suyo, su novia le habla en murciélago y usted la escucha. Prepara un fuego que se acomoda solo y se consume hasta el final, ve al Diablo que lo mira desde la fogata y quiere que haga algo para él. En la plaza Irlanda, una señora maldita disfrazada de ahorrista le pregunta cosas. Tiene el aspecto fisico de una persona desequilibrada con pelo seco y mal teñido, anteojos grandes de carey y ojos de huevo frito. Es flaca, blanda y blancuzca. Su vestuario es siempre un jogging, un tapado, sandalias y medias rojas penguin. Tiene equipo de matelisto, bolsas plásticas con algo y 2 gatos atados con hilo sisal. Les habla:…tomen liquido, ya saben que tienen que tomar mucho liquido. Entonces, unos perros Boxer les ladran y los gatos se erizan, o sea, se convierten en erizos. La ahorrista les pregunta: ¿que pasa? Si antes no tenían miedo. De la nada, le pregunta en dónde estudia teatro. Usted permanece en silencio y paralizado, no la mira, cree que ella tiene poderes. Agarre su bolso con cosas, no se bien que lleva pero por lo menos tiene su agenda, un cuadernito de esos, alguna birometa, algo indefinido, una chapita, una tarjeta que le dio alguien profesional, una aspirina y una no, una cuereta, un papel del tipo bancario u obra social, y salga de ese dedo de guante en el que se encuentra, parese, haga de gallina y de caballo, uno a continuación del otro, como una serie de hits, salude como si nada al gordo que usó de apoyo y encaminese al quinielero, a desafiarlo de una vez por todas.

3 abr. 2007

Confieso que he bebido –10

Hoy: Holanda

Algún colega de la revista le ha puesto una droga alucinógena en el té a Sikorsky, el editor. Contra todos los pronósticos que se habían barajado: que se relajaría y asumiría su homo-sexualidad, que otorgaría aumentos indiscriminadamente, o que se iría con una boina gritando que algo quería matarlo, sucedió lo peor. Se fanatizó más con su trabajo, pidió chequear y rechequear material que ya estaba publicado, buscarle una vueltita más a todo y por último, me entregó un sobre con instrucciones para mi siguiente destino: Holanda.
Me encerré en el baño a llorar, y a maldecir a Sikorsky. ¿Cómo alguien puede ser tan cruel ? ¿porque a Holanda? Holanda! Es absolutamente imposible que en un territorio ganado al mar se pueda producir buen vino. Pero bueno. Aqui estamos. Tiré la cadena, me despedi del amigo y me fui a mi casa a preparar la valija.
En un tinglado de porlan y extra-brut, y para recuperarme, me sirvo una dosis generosa de Ginebra para ir entrando en tema. Repito y repito porque me surge curiosidad profesional. Alimento a mi axolotl y parto al aeropuerto. Me demoro en el bar, con un grupo de turistas canadienses. Emiten el mismo tipo de energía que los holandeses, pienso. Una mezcla de complejos y alegrías. Toman esa cerveza americana que parece agua mineral light. Hablamos de política. No logro hacer que me expliquen porque hablan Francés e Inglés. Si los cuidan los norteamericanos, blanqueen y listo. Si, me cuida papi porque tengo miedito de que me invadan. No es tan grave.
Pago la cuenta, corro hasta el avión, y subo de inmediato.
Me toca ventanilla 26, y la enfermera me acerca un jugo de naranja, con Vodka polaco y hielo. Con la sangre circulando, esto va bien. Entra como trompada.
Pido otra sesión, para comparar con el vodka ruso que llevo en mi bolso. Intercalo, solo, con jugo, con hielo, sin hielo, sin jugo, hielo-hielo, piano-piano. Que dilema. Termino ambas botellas. Es una victoria ajustada, por puntos, del vodka ruso. Lo siento mucho. A llorarle al Papa.
Para tragar mis píldoras de viajero, pido cerveza belga. Le comento a mi vecino de asiento-un holandés que manipula pequeños aparatos y que cree que es de un país de avanzada-que la cerveza belga es sin dudas, superior en todos los aspectos a la holandesa. En esto también son segundos. Murmura algo acerca de la libertad de opinión o algo asi.
Me recibe el chofer personal de los hermanos Luca y Gudrumm Van der Zaiter. Un rubio rollizo, de gran tamaño. Primera alegría. Nos ponemos en marcha hacia las bodegas, y de inmediato, quiere hablar de fútbol. Compara a Cruyff con el hombre de rulos. Perdón: el tema de salir sub-campeones? Es parte de la actitud politicamente correcta? No sera que son un poquito pecho fríos? O las finales las juegan con zuecos? Clavó los frenos, salió despedido hacia el asfalto, volvió corriendo, sin dientes y seguimos el resto del trayecto en silencio.
Llegamos a la finca y diviso unas señoras con atuendos típicos. Lindas señoras, rosaditas y saludables. Más atrás, los hermanos Van der Zaiter me saludan sonrientes, arrastrando unos zuecos de madera bastante polémicos. Me reciben con unos copetes de Gerookte paling y uno de Erwtensoep. No repito, no hay dudas, este vino casi no contiene vino. Llega un lote de operarios muy alegre, con una barrica móvil, y arranco con una vuelta de Advocaat elaborado con bayas y corteza de aliso, otra de Slagroom y una de Stamppot. Jugo de árbol. Rara anestesia, dejos dañinos en la mollera.
Entonces, la picazón en el entrecejo, pregunta por mi: ¿ustedes legalizaron las drogas para poder olvidar que no tienen vinos? Me agarraron del penoso mechón que me queda en la nuca, me pusieron una gorrita blanca de esas de señora holandesa y me castigaron las pantorrillas con soguetos, paletos, y danetos. Me infligieron presión ocular con las yemas de los pulgares, y me hicieron papilla cada dedo de cada uno de mis tres pies.
Nos movemos a pasos cortos, con las manos atrás, como la gente que camina en los museos apreciando algo, en cámara lenta, y llegamos a las barricas de Grünkohlessen. Me espera un contingente de cremosos operarios, unos 7. Una vuelta, hago gargaras, buches, saco la lengua, muevo el codo con violencia de arriba hacia abajo y emito un irritante grito agudo, entonces les comento: che, Van, en la primera guerra fueron neutrales, básicamente de cagones, y en la segunda, no hicieron ni un poco de fuerza, los ocuparon de punta a punta! Con todos los piratas y traficantes que tenían. ¿No les quedó nada?
Esto se ve que no cayó muy bien, y todos carraspearon al mismo tiempo, y pestañaron en forma sincronizada. Entonces, aprovechando el momento de contaminación acústica los consulto: y lo de tener reyes ¿es medio raro, no? ¿tienen duendes también? ¿dragones?
Me estaquearon, me metieron un tulipan en el ocote, y me castigaron los omoplatos con remachadoras, remaches y tuercas remachables. Abrasivos, adhesivos, pistolas de silicona, bisagras, cadenas, cajas fuertes, pestillos, compresores de aire, arandelas, ganchos, puntas, herrajes, asas, manillas, pomos, arcos de sierra, brocas, cortavarillas, amoladoras, taladros,
alicates, taladros neumáticos, tornos, fresadoras y alimento para peces.
Ahora entiendo porque en holandés antiguo Holt land es tierra de Madera.
No pasa nada. ¿No tienen algo mejor?
Ultima ronda, me avisan en una nefasta actitud individualista. Llega un grupo de vendimieros en tiradores, con un barril para pisar uvas. Me convidan un gran copón de cata y con suavidad me lo clavo en la frente. Les explico que es un sistema nuevo de degustación y me ofrendan con una nueva copa, de Vertobooer, y siempre tratando de no ofender, les pregunto si no tienen algo un poco mas seco. Hubo confusión en el equipo naranja. No, digo, si no tendrán algo áspero, aunque sea que raspe, incluso un buen Chofitol con tres piedritas de hielo, te lo acepto. Y de paso, les quería preguntar una cosa:
¿Hasta cuándo van a robar con lo de la casa de Ana Frank? ¿Que tienen de bueno? ¿La sede de la Haya? ¿las vidrieras con chicas desnudas?
Escapé sin ropajes ni casco en bicicleta, con las nalguetas moradas, esquivando las afiladas aspas de los molinos de viento y alcancé a gritarles, antes de caer de boca en un canal infecto: por suerte tienen eutanasia, manga de sub-campeones!!
Me arrastraron por el lodo, me pasaron por arriba con todo el ganado porcino, bovino, caballar, ovino, y conejino que tenían, invitaron a los hermanos Van Der Kerkoff para patearme el costillar, me machacaron con cachotes, me aplicaron la mazorca y recibí catenga, ribliban y torniquete durante 50 minutos.
Agradecí a todos los servicios prestados, y asi desnudo, me puse unos rollers, me alejé de rodillas y apreté rec en mi chiquitita grabadora: el Grünkohlessen es un vino, que si andas con zuecos, va bien. Ahora, si andas con otra cosa, ya no se sabe.