Este año ya está liquidado, olvídelo. Todos sus planes y proyectos siguen ahí, en esa carpetita de su escritorio o en su cuaderno o en un post it lleno de pelusas pegado en la biblioteca. En fin, ya está, no sufra. Lo que viene es lo importante, un año nuevo lleno de días para gastar.
Enero:
Arranca sobrio por que ahora “se está cuidando”. Un poquito de eso y otro poco de lo otro, mucha mesura, mucho masticar bien.
Conocerá a un tipo tan tan ordenado como una señora de 55 años entrenada en la Nasa en el arte de ordenar.
Un perro chico y malo saltará delante de usted y le comerá la tapa de la cabeza de un mordisco.
Febrero:
Se va de vacaciones y observa que hay una pequeña tortuga acuática de color verde. Está fuera del agua pero aún mojada. Al girar la cabeza descubre aterrado que la tortuguita es ahora una tortuga gigante, que está disfrazada con ropas infantiles y es ultra agresiva. Le tira un tarascón y lo agarra del pantalón. Lucha con fiereza y usted se ve obligado a pelearla con un palo. Se lo clava en la zona del cuello, pero la muy salvaje no siente nada y sigue la lucha sin soltarle la ropa.
Al salir del parque nacional le cobran una multa por peleador ¡pero fue ella! ¡fue ella!
Marzo:
Consigue un trabajo y grita: ¡Eh, soy normal! ¡mírenme! ¡soy normal, ahora tengo trabajo! ¡trabajo! Tengo jefe. Todos los días 8 horas con una para ir a almorzar con mis compañeros y casi todas las semanas le festejaremos el cumple a alguien. Ahora sí mi vida tiene sentido.
Abril:
Buen mes para visitar Tecnópolis: Según la doctora Balanza “Tecnópolis es como Tierra Santa del kirchnerismo”.
Se publica la primer novela de Rod, titulada: Últimos pensamientos inconexos de un fuma porro muy snob o sea, no míos. Yo estoy metido en política y tengo claro que Guevara hubiera fusilado hasta al último porrero recalcitrante ¡Cuerpo a tierra!
Mayo:
Se le ocurren “chistes” pero como no los sabe dibujar los deja pasar: Cristina está en el baño cagando, constipada. Enciende la tele y un video con la gente gritándole en el velatorio de Néstor: ¡fuerza cristina! ¡Vamos Cristina, fuerza presidenta, eh!
Junio:
Empieza fastidiar con lo de los cursos para levantar el nivel del año, que viene medio plano: se mete un curso de “know how de la muerte”. Además de la pena, usted tiene que hacer cosas prácticas. En este curso adquiere una solvencia y un aplomo fundamental: como tratar a los ladrones de las funerarias, qué cajón elegir, crematorio o no, como pedir el certificado de defunción, reconocimiento de cadáveres, control total de las emociones, publicación o no de avisos fúnebres, en fin, todo eso. Tarde o temprano le va a servir.
Julio:
Spinetta abandona la corrección política y canta: “…Niño pobre sin proteína animal… tu cableado ya quedó re-mal…”
Usted decide ir disfrazado al aeropuerto. Ni viene ni se va, solo anda con su disfraz de algo y se pasea por las instalaciones. No está prohibido, confirmado.
Agosto:
Aplica para un nuevo trabajo en el mundo de la publicidad: emulando a los carteles o “banners” que te tapan lo que estás leyendo en internet, se proponen humanos que directamente te encaran en la vía pública y te recomiendan tal o cual producto. O sea, no te lo intentan vender físicamente en el momento, te chamuyan y se van, hablando muy de cerca: …No pensaste que a lo mejor podrías cambiar de desodorante por Rexinax 4Bt en su nuevo envase que te cuida y la mar en coche? ¡Pensalo! Duplicate! ¡Se vos mismo el más original! ¡Decidite! ¡probá un buen totolocho!
Septiembre:
El gobierno debate si largar el billete de 500 con la cara de Cámpora o con la del Che. Risas en general. Finalmente utilizan la de Vicente Solano Lima.
A nivel salud, la cosa está mal: tiene la cara cada vez más fea.
Revisando en su propia basura rescata a… ¡el niño bodrio! Un niño de tan solo 11 años con poderes para embodriar a gran escala.
Octubre:
Los plátanos se ponen rojos y solo cuervos negros se posan en sus ramas que en realidad son ramas de carne de árbol…
Perdón, perdón ¿esto que es? ¿carne de árbol? ¿de qué está hablando?
Ah, ¿vio eso que le dije la otra vuelta, que quería ser… (tibio) poeta? Bueno…
¿Cómo bueno? ¿Esto es poesía? ¿lo que acaba de decir?
Si. Si le gusta tengo otras.
No, gracias, deje. Prefiero un miga de jamón y queso si hay.
Bueno. Octubre es un buen mes para releer la “Historia de la revolución rusa” de L.Trotsky e imaginarse el rol que hubiera tenido Altamira en la misma.
Noviembre:
Sufrirá humillaciones de todo tipo y reflexionará: ¿qué pasó? ¿Cómo pasamos del cazador de búfalos y mamuts con lanzas y garrotazos al maricotas que va a Coto con su señora, empuja un changuito y le pregunta si puede comprar esto o lo otro ¿soda no? ¿no hay lugar? Perdón, perdón, galletitas de arroz.
Diciembre:
Prepara una comedia romántica porno que transcurre durante un malón y le va muy bien. Gana el premio de la crítica del festival de Oslo, los noruegos son jodidos.
Envalentonado, arma una muestra de fotos de guardias de seguridad en el Malman, en el Mocba y en el Mou, un museo nuevo muy agresivo. Gana un premio, una mención y una plaqueta. ¿y la guita? No, no, no, nunca verá dinero. Otro año de malaria.
Bueno señores, el pronóstico no es tan malo como verán, lo del Apocalipsis que era lo bueno, no va a suceder por ahora, así que a seguir haciendo el ridículo. Si no te veo, es que perdí la visión a causa de la diabeti ¡felicidades!